IMPROKUP!
Hamaika/16 & w.m.o/r &  LES SEPT ÂMES

Anonimous / Anonimo
DVDr Released 2012-29-02
Public Domain

HAMAIKA/16 (Donostia) edition with a booklet in spanish and soon in basque
w.m.o/r (Stockholm) edition with a booklet in english
LES SEPT ÂMES (Montréal) edition with a booklet in french


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Audio tracks as documentation of three day performance in an abandoned factory.
Does it work as a field recording or is it an extended distortion under the appearance of a transparent representation?


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French and English below:





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iMPROKUP!

Improvisación como convivencia,
                           como okupación


29 - 31 /07/2011 INTRUSIÓN A UN SITIO, EN UN TIEMPO

(cita:13:00, Puerta Hotel Arrate, Ego gain, 5, 20600 Eibar, Gipuzkoa)


Un grupo de personas diversas convocan una reunión, determinan un sitio y una hora. Se encuentran. Cada una trae consigo las cosas que piensa necesitar. La apertura de acción es grande. Hablan y llegan a acuerdos, discuten. Tienen que gestionar ese tiempo en común en busca de libertad. Toman un sitio, lo hacen suyo, precariamente suyo. ¿Qué potencial tiene ese encuentro, ese tiempo vivido en común? Tienen que tomar decisiones y tratar de crear un espacio colectivo, no exento de disensos. Al margen del espacio físico que lleguen a encontrar (que podrían no llegar a encontrar) hay primero un espacio social que tienen que construir a unos niveles muy básicos. Muchos de los problemas vienen directamente de ahí. ¿Cuanto pueden aguantar? ¿Qué pueden llegar a hacer? ¿Cuánto del potencial de la acción reside en la capacidad misma de reunión e incertidumbre? ¿Con qué quedarían incluso si se de diera el caso de que no hicieran nada más que estar en esa situación anormal? ¿Cuántas situaciones puede contener la situación global? ¿Qué es lo que dará sus grados de intensidad?


                                                                                                                                    plantas que crecen en azoteas inundadas

                                                                                                                abandonadas

                                                            límites

                                                                                                                                            bordes

                                                                                                                                                            estratos

El encuentro ocurre, los días y las horas previas se hacen inquietantes. No sabemos si vendrá alguien o estaremos dos personas solas. Desde el momento en que tomamos la decisión de que pase lo que pase estaremos al menos dos ya tenemos la certeza de que “algo” va a ocurrir. Ese momento de compromiso es crucial para nosotrxs, nos da fuerza. Recibimos algunos e-mails de personas interesadas, pero ninguna confirmación definitiva. No importa, sabemos que algo va a pasar desde el momento en que hemos tomado ese compromiso básico. Algunas llamadas preguntando cómo llegar al lugar que hemos fijado tan sólo tres días antes. Sabemos de un espacio al que podríamos entrar sin demasiados problemas. El sentimiento de incertidumbre es grande y esa tensión nos anima. Llega el día, la hora, y nos encontramos finalmente cinco personas. Más que suficiente. Todo se graba.



bandadas de niños descamisados y manos sucias

como en la interzona de William S. Burroughs

destripan los restos de entrañas industriales

para construir cabañas a escala 2:1


Nos acercamos a la fábrica pero alguien ha cerrado la ventana por la que pretendíamos entrar. Nos dividimos e intentamos acceder por una de las plantas bajas a las que se llega destrepando (el acceso original estaba en el tejado al que se llega desde una carretera). Después de una pelea con el terreno (zarzas, clavos, saltos) conseguimos entrar. Pero no es fácil, se nos ve desde unas viviendas cercanas y además no todo el mundo podría entrar, se necesita bastante agilidad. Volvemos a juntarnos con el grupo y discutimos qué hacer. Decidimos pasar la tarde en algún sitio apartado mientras pensamos mejor y discutimos posibilidades. Encontramos un sitio apartado bajo la autopista A-8 (Bilbao-Donosti), comemos algo allí, y todo el tiempo nos amenaza la incertidumbre de si podremos finalmente entrar al sitio antes de que anochezca. Empezamos a pensar que, tal vez, tengamos que pasar la noche al raso. Entrada la tarde dejamos a uno de los cinco en la estación de autobuses. Tiene que volver a casa y no puede dormir con nosotrxs. De camino compramos una cuerda (para poder pasar con más facilidad por un tramo de gran pendiente) y algo de comer. Volvemos a la fábrica.




arquitectura vital, inmanente, poéticamente precaria

que no aparece en el catálogo verde de Technocasa

sin hipoteca ni catastro ni ostias

donde conspirar y leer cómics

o simplemente un sitio donde ir.

cuando hacíamos novillos en el colegio

robábamos paquetes de cigarros Ducados a obreros

y encontrábamos ocultas revistas porno manchadas de semen.

la fábrica también nos servía para guardar nuestros sprays

graffiteábamos e invocábamos conjuros en la paredes

marcar, mapear lo inmapeable invisiblemente

dejar señas para lxs otrxs como tú

influir en hechos futuros



Mientras preparamos la cuerda, cerca del acceso, vemos en otra fábrica a lo lejos unos chavales subidos a la azotea haciendo graffiti. Decidimos entonces acercarnos porque, si ellos han podido entrar, nosotrxs también podremos. Cuando llegamos a la puerta está anocheciendo, y justo los chavales salen por una gran puerta de metal elevada desde la que se baja por unas escaleras taladradas a la pared. Les preguntamos por la fábrica, nos dicen que el acceso es fácil y que suelen acercarse bastante. Entramos rápido y cerramos la puerta. Está en unas condiciones realmente decadentes, todo lleno de escombros, cristales rotos, piedras... Todas las ventanas de la fábrica están rotas y hay una corriente constante. La exploramos un poco y lo primero que nos preocupa es la salubridad. El aire está cargado a pesar de la ventilación, la atmósfera está muy viciada. Subimos por las escaleras hasta la cuarta planta y, de allí, a la cabina que en la azotea aloja el motor del ascensor y da acceso al tejado. Hay una puerta por la que entra aire, el rellano final de la escalera no está tan sucio como el resto del espacio. Decidimos que es el mejor sitio para pasar al menos la primera noche. Volvemos a una tienda a por escobas y velas. De camino, recogemos a otra persona que nos ha llamado y se suma a pasar la noche. Limpiamos entonces como mejor podemos el rellano, de unos cinco metros cuadrados. Dejamos abierta la puerta para ventilar el aire. Una vez diseñado y limpiado el espacio preparamos una especie de cena fría.


Bebemos algo, empezamos a sentirnos más cómodos, más relajados. El vino y la conversación nos llevan como si fueran música a una situación nueva. Los coches constantemente pasando por la A-8, en la cual hay cada vez menos controles policiales. La arquitectura modernista en la España franquista es muy peculiar ya que Franco quiso quedarse solo con lo práctico y funcional de este tipo de arquitectura y dejar de lado la ideología progresista del modernismo. La fuerte estructura de la fábrica nos recuerda a este tipo de arquitectura modernista y también a una gran Euskadi que ha pasado por momentos industriales gloriosos. Eibar es un lugar especial en este sentido. Famosa por su industria armamentística desde el siglo XVI, Eibar pese a su pequeño tamaño, ha sido una ciudad clave para el desarrollo de la cultura y de la economía en Euskal Herria. En algunos momentos incluso superando a Donostia-San Sebastián. La arquitectura de aquí es una de las pocas que puede combinar viviendas con talleres de trabajo en un mismo edificio.


Hace ya tiempo que la globalización se ha encargado de trasladar este tipo de producción industrial a otros lugares del mundo donde la calidad de vida no es tan alta, donde la mano de obra es más barata y, por tanto, genera mayores beneficios a los inversores capitalistas. Por unos años, en Euskadi parecía que la cultura podría remplazar a la industria y convertirse en un motor económico. En estos momentos de crisis parece que la cultura no produce el suficiente valor necesario. Y es por eso que se está prescindiendo de las instituciones que la promueven. Estamos en el 2011 y las instituciones culturales están sufriendo grandes recortes a nivel mundial. Sobre todo en el Reino Unido y Holanda. Pero aquí también tenemos nuestros propios casos como el centro cultural Montehermoso en Vitoria, al que acaban de cortar de golpe todo el presupuesto anual. Y no sólo sufren las grandes instituciones. Esta semana el gaztetxe de Kukutza en el barrio bilbaíno de Rekalde (otra gran nave industrial que se convirtió en el centro social y cultural okupado más grande del mundo) ha sido evacuado y destruido. ¿A qué intereses estará haciendo un favor el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna? La pregunta es obviamente retórica. Vivimos tiempos difíciles.




Está claro, necesitamos buscar-crear nuestras propias infraestructuras, por muy precarias que estas sean. Muchas cosas pueden ocurrir si hacemos que ocurran. Gastamos el mínimo de dinero posible. No necesitamos de gran ayuda, tan sólo Internet para promover el encuentro y, una vez que estamos allí, a nosotrxs mismxs. Nuestros cuerpos. No hay electricidad y tampoco la necesitamos. Los móviles se van quedando sin baterías. La escucha se agudiza, hablamos bajo, estamos haciendo poco a poco el lugar nuestro, nuestro escenario, nuestra habitación, nuestro dormitorio. Tiempos compartidos.


caminamos en la azotea en fila india

reborde de hormigón que conduce a una

torre de alta tensión pasto de los gitanos chatarreros

el cartel de peligro descolorido cuelga

aún de la tela metálica

más tarde escogeré este lugar para evacuar mis intestinos


la primera impresión al despertar fue la imagen

de un ex-mueble cubierto de fractales de polvo, nidos de insectos,

la nada y el tiempo recubría todo de magia abyecta

tenía que salir de allí, encontrar una fuente y lavarme

sentirme de nuevo humano y claro


Es ya totalmente de noche, salimos a la azotea. Está inundada y llena de vegetación. Entre medias, hay unas estrechísimas pasarelas de hormigón por las que caminamos en fila india. Nos quedamos allí de pie, viendo la ciudad de Eibar a lo lejos y, más cerca, sobre nuestras cabezas, la autopista Bilbao-Donosti con un tráfico constante y rítmico, como un drone ambiental. Nos vamos a dormir. Pasamos la primera noche, que es la más intensa de las dos. Los ruidos alternándose con un silencio brutal, dos murciélagos que entran y no pueden salir, sobrevuelan las cabezas casi toda la noche, como en el grabado de Goya. Dormimos a ratos, nos despertamos con los sonidos del viento moviendo cosas en la fábrica, nos dormimos a ratos profundamente. Tenemos la sensación todo el tiempo de que cualquiera puede acceder a la fábrica, igual que nosotrxs lo hemos hecho. Fantaseamos sobre un posible encuentro con alguien a esas horas en ese lugar. ¿Qué relación se establecería? ¿Quién tendría más miedo? ¿Quién se sentiría más vulnerable?


Todos se graba: ¿Documento de un concierto? ¿Grabación de campo? Un amigo me habla de la hauntología derridiana: algo que está y no está, que nos persigue como el espectro comunista de Marx que aparece en la Europa del siglo XIX. Como si el pasado se colapsara en el presente, cuando la historia ya no existe, cuando es el final de la historia. Hay gente que hace grabaciones de campo en espacios abandonados intentando representar de manera sonora la hauntología. Alguien tira sin darse cuenta una botella de agua de cinco litros con el pie mientras esta durmiendo, cae cuatro pisos y retumba en todo el edificio. Nos despertamos todxs diciendo: ¡hay alguien!


Nosotrxs no creemos en fantasmas y esta no es una grabación neutral, estamos allí y estamos presentes. Hay veces en que somos conscientes de que estamos grabando y otras se nos olvida. Horas y horas de audio-duración como ruido. Lo interesante de estas conversaciones es que, por un lado, se pueden entender como una improvisación como otra cualquiera, en la cual uno produce un sonido y otra persona responde y, por otro lado, como un documento de unas inquietudes específicas en unos momentos muy concretos en los cuales la gente cada vez más esta diciendo: ¡a la mierda el neoliberalismo!


Al utilizar las conversaciones como material de improvisación, dificultamos la fetichización de los sonidos, ya que la conceptualización del lenguaje hace que unx no pueda tratar los sonidos como si fuesen material o texturas únicamente sonoras y abstractas. Unx no puede despegar el significado de su calidad sonora (a no ser que no entienda nada). Unx tiene que reflexionar más allá del carácter estético del sonido. Los sonidos, especialmente en este caso, no pueden ser aislados de su contexto. Vivimos en unos momentos en el que el lenguaje y nuestra capacidad de pensamiento se han convertido en herramientas de trabajo para generar valor: nosotrxs, al grabar nuestras conversaciones, más tarde podemos diseccionar y analizar el lenguaje para ayudarnos a recapacitar sobre nuestra capacidad de agenciamiento y el significado de la libertad hoy en día. El espectro comunista se hace cada vez más presente y algunxs de nosotrxs lo queremos hacer llegar a toda costa. Por el suelo hay fichas de seguros de cada uno de los trabajadores con pequeñas radiografías de sus pulmones. ¿Cuántos trabajadores habrán sufrido las consecuencias de trabajar aquí durante tantos años?



la segunda impresión emergía

de estos hilos de nada

lo abyecto se había evaporado en nuestra mente

cierta belleza oculta y un murciélago

nos habíamos convertidos

en auténticos mubles


Por la mañana algunos sienten picor en la piel, nos sigue preocupando la salubridad: hablamos como unos hipocondríacos de sarna y piojos. A primera hora, oímos ruidos dentro de la fábrica, alguien ha entrado y golpea cosas fuertemente. Empezamos entonces a darnos cuenta de que la fábrica tiene sus habitantes, su vida cotidiana social y discreta: un chatarrero que va a recoger chatarra, unos niños del vecindario que entran a por materiales para construir una caseta, los graffiteros, etc. ¿Cómo se relacionan entre ellos estos distintos personajes? ¿Cómo es su interacción en un espacio como este? La fuerza y la intensidad de los sonidos están todo el tiempo muy presente, tanto o más que en un concierto al que atiendes respetuosamente. Con la diferencia de que, aquí, los sonidos no simplemente suenan, sino que señalan, informan, asustan, alivian... porque nos sentimos como haciendo algo que se supone que no se hace. De pronto, nos hemos convertido en un habitante más de ese espacio extraño y marginal en el que las experiencias se amplifican. Seguimos escuchando.


Este concierto o situación es post-industrial en muchos sentidos. Más sonidos-desjerarquización radical: si estamos interesados en el ruido, ¿por qué valoramos más un sonido que otro? La sinceridad y lo íntimo se van convirtiendo en nuestros instrumentos, mientras reflexionamos constantemente sobre lo que hacemos. Tanto las raves como el RRV son referencias claras. Al mismo tiempo hay grandes diferencias. Aunque este sea un espacio temporalmente okupado, aquí no hay una separación o distanciamiento entre música y convivencia: todo lo que hacemos produce sonidos o nos hace reflexionar acerca del sonido, unos más que otros. Hablamos, nos movemos y constantemente escuchamos. Tal vez, en algunos momentos somos más conscientes de las características estéticas específicas en cada sonido. En otros momentos, en cambio, escuchamos de manera práctica y no tan atentos el carácter estético. Ya que la vida sigue y tenemos necesidades que la escucha no puede llegar a satisfacer por largos periodos de tiempo (por ejemplo, cuando tenemos que comer). Los cuerpos cada vez más sucios. Mi madre me pregunta preocupada: ¿cómo hacíais para ir al baño? Más fácil imposible, te pones en cuclillas (en inglés squat) y haces tus necesidades. La grabadora capta el sonido del esfínter anal despidiendo el excremento, el cual queda depositado sobre el suelo de la fábrica. A nadie le importa. Algo ordinario. Un sonido como otro cualquiera, un sonido mierdoso, ruido, ruido proveniente de mi cuerpo. No necesito instrumentos. Me quedo con un poco de mal cuerpo por haber grabado esto: ¿es acaso demasiado íntimo este sonido? ¿Demasiado vulgar? ¿Demasiado obvio? Me acuerdo de Spinoza: ¿qué puede hacer el cuerpo? También me acuerdo de G.G Allin. La vida como improvisación, la grabadora captando la vida. ¿Acaso hay algún problema o contradicción al estetizar esta convivencia, al proponerlo como un concierto de improvisación o al documentarlo con una grabadora y hacerlo público más tarde? Tal vez, pero, al menos, nos ayuda a recapacitar sobre las posibilidades de la práctica de la improvisación, más allá de ciertas convenciones: ya sea la necesidad de instrumentos o de un contexto como el de un concierto (con la economía y público que requiere). Aquí no hay división entre músico y audiencia. Se habla del arte conceptual.


Me acuerdo de un comentario de alguien que dice que sería más interesante que los artistas transmitieran sus trabajos directamente mediante un concepto que todo el mundo llegase a comprender en cualquier momento, más allá de los materiales y de la abstracción de las formas que pueden resultar más difíciles de entender por gente que no tenga conocimiento específico acerca de este tipo de prácticas (ya sean musicales o artísticas). Que la idea se sobreponga a cualquier realización. No sería como el arte conceptual, sino que alguien expresaría la idea y las intenciones directamente sin necesidad alguna de producirlas de ninguna manera (vamos, que Lawrence Weiner no tendría que realizar los textos tipográficos, sino simplemente describirlos conceptualmente). Pero tenemos cuerpos. Depende de dónde y cómo experimentes el concepto, te hará reflexionar de maneras muy diferentes. No es lo mismo leer en tu casa (en la esfera privada llena de seguridad y confort) las palabras que describen un concepto, en una institución donde la mayoría del público tiene cierta educación y poder adquisitivo (por esto, no sientes ninguna sensación de riesgo o peligro) o hacerlo, por ejemplo, en esta extraña situación, a la luz de una vela, en este edificio medio destruido y con los murciélagos como compañeros de noche. Unx está mucho más susceptible y el cuerpo es más frágil, más vulnerable. Nos necesitamos los unxs a los otrxs, el respeto y la cordialidad nos hacen aguantar las difíciles condiciones. Estamos viviendo algo especial y todavía no sabemos lo que puede pasar. En esta situación, el mismo concepto podría ser interpretado de maneras muy diferentes. Nadie nos ve. Como se ha dicho antes, la percepción se amplifica, todo cobra mayor importancia, para bien o para mal. Hay veces que estamos asustados y otras que sentimos cierta liberación. En cualquier momento esto se podría haber convertido en una trasgresión total: una gran orgía explorando nuestros cuerpos de maneras diferentes a las que estamos acostrumbradxs. Todo podría haber pasado sin que nadie se enterase. Un posible secreto entre nosotrxs. Quién sabe, si fuéramos fanáticos del Black Metal y discípulos de las Bestias de Satán, aquí podríamos haber torturado a una pobre víctima o incluso hacerlo entre nosotrxs mismos. Pero no, no follamos. Aquí hablamos de manera muy informal pero respetuosa y afectiva.



extrañas chimeneas, tubos inexplicables,

su función se nos escapa y ya no existe

invade su nueva carne el mundo de lo imaginario

como un espacio arquitectónico recién brotado de la mente de Borges

sin mediaciones, directo, real,

con la intensidad de los sentidos expandidos


A media mañana llega una persona nueva, tomamos café y charlamos sin parar. Hablamos de “sinceridad” y “honestidad”. Ella dice que no entiende qué es la honestidad: una persona puede ser muy sincera pero no haber hecho un gran esfuerzo en deconstruir los dispositivos ideológicos que reproducen ciertas estructuras de poder, aquellos que mantienen el status quo. Lo que para unx es un ejercicio de libertad, para otra persona puede suponer un acto de opresión. Si no has sufrido esta opresión en tu propio cuerpo, no te das cuenta de lo que puede suponer. No te das cuenta del poder que ejecutas mediante ciertos actos, palabras, movimientos, gestos, etc. No te das cuenta de tu situación privilegiada. La espontaneidad como una forma de expresar ese privilegio, sobre el cual no se ha reflexionado, se convierte en una relación de poder. Hablando de todo esto nos damos cuenta de los problemas que existen en la supuesta libertad que la improvisación y el ruido ofrecen. Discutimos sobre cuestiones de género en relación a la improvisación y el ruido. Estamos de acuerdo que normalmente hay poca reflexión sobre estos temas. ¿Quiénes se pueden permitir hacer ruido? ¿Quiénes pueden permitirse expresar su libertad? Gente que está en situaciones suficientemente privilegiadas. Una erudita feminista explica como el hablar en voz alta a todxs (y a nadie) es “masculino”, mientras el hablar de unx a otrx, entendiéndose mutuamente, percatándose de los otros cuerpos es “femenino”. Lo primero me hace pensar en un músico tocando su ordenador encima de un escenario dando la impresión de que le da igual lo que suceda a su alrededor. Históricamente, el hombre ha sido quien ha podido expresarse en la esfera pública, mientras que la mujer lo ha hecho en la esfera privada. El hombre podía estar en soledad y meditando, contemplando y reflexionando, mientras que la mujer se tenía que encargar de reproducir, o como Leopoldina Fortunati diría acertadamente, producir la futura fuerza de trabajo.


La apertura de lo que hacemos esta condicionada por los aspectos materiales y temporales que hemos establecido. Dentro de ella intentamos una igualdad radical, tanto a nivel sonoro como en términos de relaciones. Todo al mismo nivel, tanto los sonidos de los coches o de los cristales rotos o de la guitarra o nuestras frases, como nuestras relaciones con el espacio. Alguien puede mencionar (respecto a lo que estamos haciendo) la estética relacional, en la cual las relaciones sociales y su contexto son tomadas como material de producción artística. Hay varias cosas que nos diferencian de la estética relacional:


1) La falta de autoría.


2) Tenemos interés en el ruido: aquello que no tiene valor estético, aquello que a otras personas puede parecerles insignificante, aquello que no se quiere. Nosotrxs lo apreciamos sin hacer distinción de si es algo creativo o no.


3) La participación aquí no funciona como moneda de cambio, sino como necesidad de convivencia. Una vez que entramos en el edificio, estamos todxs en igual relación a esta situación particular, al contrario de si esto ocurriese en una institución, en la cual, unx puede tener ya un cargo. O incluso en un gaztetxe, donde hay gente que ya esta habituada al espacio y tiene ya establecidas ciertas maneras de relacionarse con él.


Hacia media tarde, la persona que había llegado por la mañana se ha ido y también la que llegó ayer para dormir. Pero vienen otras cuatro de Bilbao. Cuando llegan empezamos un concierto; nos juntamos en un punto de la fábrica desde el que “arranca” y quedamos al término de dos horas en el mismo punto. Paseamos libremente por la fábrica que es inmensa y llena de recovecos. Rompemos cosas, golpeamos, pisamos, rasgamos, gritamos y, al final, nos encontramos. La sensación de intensidad que sueles notar en un concierto no es tal aquí. Y no porque no haya sido interesante, sino porque en el contraste con la intensidad de la experiencia total de habitar ese espacio en grupo, este tiempo de música queda por debajo. Al terminar el concierto dentro del concierto, llegan otras cinco personas que nos han encontrado por Internet. Organizamos una especie de espacio con bancos para estar y nos sentamos juntos a hablar. Son arquitectos y la ocasión se nos presenta como una oportunidad interesante para sacar muchos temas, preguntas e intereses que se nos están planteando. Sobre todo, problemas de habitabilidad en un espacio abandonado. Hablamos de la arquitectura industrial, de la reutilización de espacios y de cómo estos nos afectan, de cuáles son los mínimos necesarios para habitar un espacio. Se nos hace de noche y decidimos ir con ellos a comer algo a un bar cercano.




sonido de insectos, exuberancia

un drone continuo emana de la autovía aérea férrea patriarca del paisaje

sobre la ciudad de Eibar

como en Blade-Runer o en una novela de Ballard

hacia el otro lado un baserri

parece desafiarla, imponente

forma parte ya de la montaña

su materia diferenciada en la forma

de las piedras cortadas ya no se distingue

y hunde sus raíces en el flujo tectónico

unas vacas pacen y generan melodías involuntarias

de sofisticados algoritmos, permutan su deambular

al ritmo de las variaciones

magnéticas de esas mismas entrañas


Allí seguimos con las conversaciones, mientras comemos unos huevos con txorizo que nunca han sabido tan buenos. También bebemos. Cierran el bar, así que, se le pregunta al camarero si tiene un licor fuerte para llevárnoslo. Nos trae una botella de orujo casero. Como comprobaremos más tarde, es fuerte, muy fuerte. Volvemos cuando ya es totalmente de noche y estamos un poco borrachos. El primer día se nos hizo de noche dentro del edificio pero, esta segunda vez, ha sido diferente porque volvemos del bar cuando ya es de noche. Entonces nos vemos en una situación nueva, el acceso y el sitio están realmente oscuros, como en una película de miedo. Recorremos a oscuras el tramo que nos queda hasta nuestro espacio, los sonidos de las pisadas y de las voces son mucho más intensos ahora. La velada antes de dormir es interesante, empiezan a salir cada vez más y más temas motivados por nuestra estancia en el espacio. El espacio activa nuestras palabras. Discutimos de muchas cosas como la individualidad y lo colectivo, las clases sociales, otra vez el género, el software libre, el 15M y el cambio social, etc. Mientras bebemos nos desinhibimos y nos contamos cosas íntimas, muy íntimas. Al final nos quedamos dormidos, esta segunda vez, mucho más profundamente que la primera.


Es como si el espacio fuera ya mucho más nuestro. Como nos ha dicho uno de los arquitectos que ha venido por la tarde, “si no puedes adaptar el espacio a ti, adáptate tú al espacio”. Y esta adaptación pasa por un nivel material obvio, del que nos hemos ocupado ya (ordenar, limpiar, distribuir las cosas, etc.) pero, en esta segunda noche, vemos como si psicológicamente hubiéramos dejado de preocuparnos por muchas cosas como la suciedad, los ruidos, etc. Como si hubiéramos hecho mucho más nuestro el espacio entendiéndolo y dominándolo de alguna manera psicológica. Dormimos casi de un tirón. A la mañana, empezamos a notar el cansancio, aunque también la adaptación. Desayunamos juntos mientras seguimos hablando. Es ya una discusión fragmentada pero continuada la que tenemos a estas alturas.


Vamos generando un lenguaje en común. Esto es algo que continúa mientras escribimos colectivamente este texto. El tiempo va pasando, al principio lentamente y, a medida que nos vamos habituando, cada vez se hace más rápido. Hasta que llega un punto en el que la mierda nos incomoda. Cada vez se nos hace más familiar el espacio pero también se vuelve cada vez más claustrofóbico. Se nos pasa la mañana y, cuando vemos que nadie más va a acercarse, decidimos ir nosotrxs a unas rocas, en Itziar, y bañarnos en el mar. El contraste es brutal, de pronto, de la suciedad y el ambiente industrial que hemos habitado, pasamos a un paraje natural. Bajamos por un bosquecillo fresco, respiramos ese aire limpio que nos da salud. Comemos un bocata en la playa y nos bañamos. Es como una recompensa, casi como volver a nacer o, más bien, como volver a nuestros cuerpos. El agua está muy salada pero nos encontramos más limpios que nunca. Comentamos un poco nuestras impresiones sobre estos tres días juntos, los problemas, las posibilidades para el futuro. El sentimiento de unión es fuerte, como la complicidad de unos músicos después de improvisar juntos, pero multiplicada por cien. Hemos cambiado de espacio pero sentimos que arrastramos con nosotrxs una fuerza especial, una fuerza que nos puede llevar a muchos sitios que no hemos previsto. Nos despedimos, nos separamos. No hay aplausos.


siempre nos habían dicho que no inundáramos tejados

incluso que si lo hacíamos que los rellenáramos de peces

para que no crezca la nada y rebroten del fango los arbustos

y todo se convierte durante la noche en “la zona” de Tarkovski.

sólo en Eibar inundan los tejados de las fábricas

aislante térmico que ahorra lagos de petróleo y guerras en Libia

también nos contaban los gitanos que eran los únicos que tenían llave

y hacían hogueras, que como combustible echaban cientos de radiografías

de los pulmones de los antiguos obreros, incluso tenían médico y

exámenes regulares, todos morían de forma natural a los 66 años

reduciendo el gasto público, ahora como somos artistas, utilizaremos

sus radiografías como artwork del disco Improkup! 40 horas en la zona

un gran hermano con zombies y olor a café y lulas



Un grupo de gente, en Septiembre, 2011




(Francaise:)


iMPROKUP!

L'improvisation comme squattage et vie en commun.


29 - 31 /07/2011 INTRUSION DANS UN ESPACE, À L'INTÉRIEUR D'UN TEMPS.

(Point de rencontre: 13.00, Puerta Hotel Arrate, Ego gain, 5, 20600 Eibar, Gipuzkoa)



Un groupe varié de personnes proposent une rencontre et fixent un espace et un temps. Is se rencontrent. Chacun amène ce qu'il croit nécessaire. L'ouverture qui tend vers l'action prend de l'ampleur. Ils se parlent et négocient. Ils discutent. Ils doivent gérer ce temps partagé vers la recherche de la liberté. Avec précarité, ils choisissent un endroit qu'ils s'approprient. Quel est le potentiel de cette rencontre, de ce temps vécu en commun? Ils doivent prendre des décisions afin de créer un espace collectif, ce qui ne va pas sans désaccords. En plus d'un espace physique qu'ils doivent essayer de trouver (ce qui n'est pas guaranti), ils doivent tout d'abord échaffauder les bases d'un espace social. Plusieurs problèmes découlent directement de cette situation. Combien de temps pourront-ils endurer l'épreuve? Qu'arriveront-ils à faire? Quelle proportion du potentiel d'action réside dans leur capacité de se rencontrer et de gérer l'incertitude? Que resterait-il s'ils ne faisaient rien d'autre que subir une situation inhabituelle? Combien de différentes situations se dissimulent dans la situation globale? Quel élément produira le bon niveau d'intensité?


Des plantes croissent dans des toits plats innondés

abandonnés

limites

bordures

strates

La rencontre a lieu. Les jours et les heures qui précèdent sont troublants. Nous ne savons pas si nous serons seulement deux ou si quelqu'un d'autre se présentera. À partir du moment où la décision est prise, quoiqu'il arrive, au moins nous serons deux. Nous avons donc le réconfort de savoir que «quelque chose» se produira. Ce moment d'engagement est vital pour nous et nous donne du courage. Nous avons reçu des mails de gens intéressés qui ne confirment pas. Ça ne dérange pas. À partir de notre engagement initial, nous savons que «quelque chose» se produira. Il y en a qui téléphonent pour obtenir des indications pour se rendre au point de rencontre, fixé il y a seulement trois jours. Nous connaissons un endroit où nous pourrons entrer sans trop d'ennuis. Le sentiment d'incertitude est grand et cette tension nous encourage. Le jour vient, l'heure, et finalement nous avons rassemblé cinq personnes. C'est bien assez. Tout est enregistré.



Une nuée d'enfants torse nu et mains sales

Comme dans l'interzone de William S. Burroughs.

ils arrachent les restes de viscères industrielles

pour construire des cabanes aux proportions 2:1


Nous nous approchons de l'usine mais quelqu'un a fermé la fenêtre par laquelle nous avions planifié entrer. Nous nous dispersons et tentons plutôt d'entrer par un étage inférieur en escaladant à reculons (le point d'accès original était dans le toit et accessible par le chemin). Après avoir lutté avec le terrain (ronces, clous, hauteur), nous arrivons à entrer mais ce n'est pas facile car nous sommes espionnés par les maisons environnantes et par ailleurs, l'accès n'est pas donné à tous. Il faut être agile. Nous rejoignons à nouveau le groupe et discutons de la démarche à suivre. Nous décidons de passer l'après-midi dans un endroit isolé où nous pourrons réfléchir et considérer nos options. Nous trouvons un endroit retiré sous l'autoroute A-8 (Bilbao-Donosti), nous mangeons quelque chose, et pendant tout ce temps nous affrontons l'incertitude à savoir si oui ou non nous arriverons finalement à entrer à l'intérieur de l'édifice avant la noirceur. Nous commençons à penser qu'il nous faudra peut-être passer la nuit au grand air. Au cours de la soirée, nous déposons un des cinq à la station d'autobus. Il doit retourner chez lui et ne peut pas dormir avec nous. En route, nous achetons une corde pour faciliter une escalade très inclinée et de la nourriture. Nous revenons à l'usine.

Architecture vive, immanente et méprisable

qui n'apparaît dans aucun catalogue vert Technocasa

pas d'hypothèque, de cadastre ni de merde

un endroit pour conspirer et lire des bds.

ou bien simplement un endroit où aller

comme quand on faisait l'école buisonnière

nous avons volé des paquets de cigarettes Ducados des ouvriers

et trouvé des magazines porno pleins de taches de sperme

nous avons aussi utilisé l'usine pour entreposer nos bombes

nous avons graffé et invoqué des sortilèges à même les murs

pour marquer et cartographier l'invisible non-cartographiable

et laisser des signes que d'autres pourront déchiffrer

influençant ainsi des gestes futurs.



Pendant que nous préparons la corde, près de l'entrée, nous apercevons au loin des enfants dans un autre usine sur les toits plats qui graffent. Nous décidons alors d'y aller puisque nous devrions pouvoir suivre leur exemple. Lorsque nous arrivons à la porte, il commence à faire noir et les enfants sortent par une grande porte métallique surelevée, accessible par un escalier vissé au mur. Nous leur posons des questions au sujet de l'usine et ils nous avisent que l'accès est facile et qu'ils y vont souvent. Rapidement, nous entrons et fermons la porte. L'état des lieux est déplorable, plein de débris, de vitre brisées, de cailloux... Toutes les fenêtres sont brisées et il y a un courant d'air permanent. Nous explorons un peu et la première chose qui nous inquiète, c'est la salubrité. L'air est dense malgré la ventilation et l'atmosphère est étouffant. Nous montons les escaliers jusqu'au quatrième étage et de là jusqu'à une cabine qui loge dans son toit plat le moteur de l'ascenseur et donne accès au toit. Il y a une porte qui laisse entrer l'air et le dernier palier n'est pas aussi sale que le reste de l'endroit. Nous décidons de nous y poser pour la première nuit. Nous retournons au magazin prendre des balais et des chandelles. En chemin, nous ramassons une autre personne qui nous a contacté pour se joindre au groupe et passer la nuit. Nous faisons ensuite notre mieux pour nettoyer le palier qui mesure environ cinq mètres carrés. Nous laissons la porte ouverte pour faire bouger l'air. Une fois l'espace organisé et nettoyé, nous préparons un dîner froid.


Nous buvons un peu d'alcool ce qui nous rend plus confortables et détendus. Le vin et la conversation nous transportent vers un autre état, comme de la musique. Des autos traversent la A-8 à rythme constant car il y a moins de postes de contrôle policier à cet endroit. L'architecture moderniste pendant l'Espagne franquiste est très particulière puisque Franco n'adhérait qu'à l'aspect pratique et fonctionnel de cette architecture en faisant fi de l'idéologie progressiste de la modernité. La structure solide de l'usine nous rappelle ce type d'architecture moderniste mais aussi l'époque industrialiste glorieuse qu'a connu le Pays basque à certains moments de son histoire. Eibar est un endroit particulier à cet égard. Reconnu depuis C16 pour la fabrication d'armements, Eibar, malgré sa petite taille, a été une ville importante pour le développement de l'identité culturelle et économique du Pays basque. Par moments, elle a même surpassé Donostia-San Sebastián. Issue de cet période d'essor industriel, Eibar possède une architecture spécifique qui combine parfois habitations et ateliers au sein du même édifice.


Il y a déjà un moment depuis que la globalisation s'est occupée de déplacer ce type de production industrielle vers d'autres contrées de par le monde où le standard de vie est moins élevé et où la main d'oeuvre est moins chère, produisant de plus grands profits pour les investisseurs capitalistes. Pendant quelques années, au Pays basque, il a semblé que l'industrie culturelle allait remplacer l'industrie tout court et devenir un vrai moteur économique. Dans la présente période de crise, il semblerait que la culture ne produit pas assez de valeur et donc les institutions qui la promouvoit sont écartés. Nous somme en 2011 et les institutions culturelles écopent d'importantes coupures et ce, partout au monde et surtout en Angleterre et au Pays-Bas. Mais nous avons aussi nos propres exemples comme le centre culturel Montehermoso à Vitoria dont le budget annuel a été complètement liquidé. Et ce n'est pas seulement les grandes institutions qui souffrent. Cette semaine la Kukutza gaztetxe dans le comté de Rekalde à Bilbao (un autre centre de la production industrielle qui est devenue le plus grand centre de squattage social et culturel au monde) a été vidé et démoli. L'intérêt de qui le maire de Bilbao Iñaki Azkuna croit-il servir? Évidemment, il s'agit d'une question rhétorique. Nous traversons une période difficile.


C'est clair. Il nous faut chercher et créer nos propres infrastructures, peu importe leur caractère précaire. De nombreuses choses sont possibles si nous y mettons de l'effort. Nous dépensons le moins d'argent possible. Nous n'avons pas besoin beaucoup d'aide : l'internet pour promouvoir la rencontre et, une fois sur les lieux, nous-mêmes. Nos corps. Il n'y a pas d'électricité mais nous n'en avons pas besoin. Les piles de nos téléphones portables s'épuisent. Notre capacité d'écoute s'intensifie. Nous parlons doucement. Peu à peu nous nous approprions l'endroit : notre estrade, notre local, notre chambre à coucher. Un moment à partager.


Nous traversons le toit l'un à la suite de l'autre

le muret de ciment mène vers

un tour de haut voltage, nourriture pour les marchands de feraille gitans

la pancarte d'avertissement délavée s'accroche toujours

au treillis métallique.

Plus tard, j'utiliserai cet espace

pour me vider les intestins.


La première impression en me réveillant est l'image

d'un ancien meuble recouvert d'épaisses couches de poussière et de nids d'insectes

le néant et le temps ont tout recouvert de magie haineuse

je devais quitter cet endroit, trouver une fontaine et me laver

me sentir à nouveau humain et transparent


Il fait déjà complètement noir. Nous montons au toit. Il est innondé et plein de végétation. Il y a néanmoins des arrêtes en béton sur lesquelles nous pouvons marche l'un à la suite de l'autre. Nous nous tenons là et contemplons la ville d'Eibar au loin et, plus près, par-dessus nos têtes, l'autoroute Bilbao-Donosti et son rythme de trafic constant comme un bruit de fond. Nous nous endormons. Nous passons la première nuit, la plus intense des deux. Il y a alternance de bruits et d'un silence très brutal. Deux chauves-souris entrent et n'arrivent plus à sortir et survolent nos têtes pendant la majorité de la nuit, comme dans la gravure de Goya. Parfois nous nous réveillons avec le bruit du vent qui déplace des objets dans l'usine. Parfois notre sommeil est plus lourd. Tout au long, nous avons le présentiment que quiconque peut s'aventurer dans l'usine comme nous. Nous nous imaginons une rencontre potentielle avec un étranger dans cette même pièce à ce même moment. Quel type de relation s'établirait? Qui aurait la plus grande peur? Qui se sentirait plus vulnérable?


Tout est enregistré. S'agit-il de la documentation d'un concert? Un field recording? Un ami me parle de l'hantologie de Derrida : quelque chose qui à la fois existe et n'existe pas et qui nous hante comme le spectre communiste de Marx qui émerge de l'Europe du XIXe siècle. C'est comme si le passé se repliait dans le présent, et que l'Histoire disparaissait. Le fin de l'Histoire. Il y en a qui font des field recordings dans des endroits abandonnés dans le but de représenter cette hantologie par des moyens sonores. L'un de nous frappe avec son pied par accident une bouteille de cinq litres d'eau qui tombe quatre étages plus bas. Le son résonne dans tout l'édifice. Nous nous réveillons d'un bond en disant : Il y a quelqu'un!


Nous ne croyons pas aux fantômes et il ne ne s'agit pas d'un enregistrement anonyme. Nous sommes là, présents. Parfois nous avons conscience de l'enregistrement, parfois nous oublions. Des heures et des heures de durée sonore se transforment en noise. Un aspect intéressant de ces conversations est le fait que, d'une part, ils peuvent être compris comme n'importe quelle forme d'improvisation : une personne produit un son et une autre personne répond. D'autre part, il s'agit d'une documentation concernant quelques intérêts spécifiques relatifs à un moment très précis et concret et dont le message qui en émerge, de plus en plus criant, est le suivant : À mort le néo-libéralisme!


En utilisant ces conversations comme matériel d'improvisation, nous rendons la fétichisation du matériel sonore difficile puisque le processus de conceptualisation stimulé par le langage court-circuite notre capacité à appréhender les sons comme pures matières sonores abstraites. À moins que l'on ne comprenne pas du tout la langue, il est impossible de séparer la signification des mots de leurs attributs sonores. Il devient alors nécessaire de réfléchir au-delà du données purement esthétiques du son. Les sons, tout particulièrement ici, ne peuvent être isolés de leur contexte. Nous habitons à une époque où le langage et la pensée sont devenus des outils de travail qui mènent à la création de la valeur. En enregistrant nos conversations, nous pouvons plus tard disséqué le langage ce qui nous permet de réfléchir à notre libre-arbitre en général et aussi à l'intérieur du contexte présent. Le spectre du communisme se fait de plus en plus sentir et il y en a parmi nous qui rêvent de plus en plus à le propager. Sur le sol, il y a les archives des papiers d'assurance de tous les travailleurs. Celles-ci contiennent de petites radiographies de leurs poumons. Combien de travailleurs ont peut-être souffert des conséquences de leur travail dans cette usine pendant de nombreuses années?



La deuxième impression émerge

de ces filaments de néant

l'abjection avait quitté nos esprits

une quelconque beauté cachée et une chauve-sourist

nous nous étions vraisemblablement transformés

en morceaux d'immobilier.


Le matin suivant, il y en a parmi nous qui ont la peau irritée. La salubrité nous inquiète toujours. Nous parlons avec hystérie de poux et de la galle. Très tôt le matin, nous entendons des sons provenant de l'intérieur de l'usine. Quelqu'un est entré et heurte des objets violemment. Nous nous rendons ainsi compte que l'usine a ses propres habitants et une existence sociale, un quotidien : marchands de feraille qui ramassent la feraille, enfants du quartier entrant chercher des matériaux pour se construire un abris, graffeurs, etc. Quelle relation ces différentes personnes entretiennent-elles? De quelle nature est leur interaction dans un espace comme celui-ci? La force et l'intensité des sons est très présente à tout moment, autant sinon plus que dans un concert on assiste religieusement. À la seule différence peut-être qu'ici, les sons ne se contentent pas de juste sonner. Ils ont l'avantage aussi de pointer du doigt, d'informer, d'apeurer et de soulager... car ils se permettent de faire des choses qui ne leur est pas permis de faire. Tout d'un coup, nous nous sommes transformés en de nouveaux habitants de cet espace étrange et marginal où chaque expérience est amplifiée. Nous poursuivons l'écoute.


À maints égards, ce concert ou cette situation est post-industrielle. Encore des sons. Une dé-hiérarchisation radicale. Si nous nous intéressons aux bruits, pourquoi accordons-nous plus de valeur à un son plutôt qu'un autre? La sincérité et la sphère privée sont nos instruments au même titre que notre processus de réflexion. Les raves (free parties) et le RRV (rock radical basque) sont des références évidentes. En même temps, il y a d'énormes différences. Même s'il s'agit d'un espace squatté pour une durée limitée, ici il n'y a pas de division ou de distance entre la musique et la vie en commun : notre champ entier d'activités produit des sons et nous amène à réfléchir à ces derniers, certains plus que d'autres. Nous parlons et bougeons dans une écoute constante. Il arrive parfois que nous soyons davantage conscients de la valeur esthétique de chaque son. Cependant, à d'autres moments, nous écoutons de manière purement pragmatique, sans souci esthétique. À mesure que la vie s'écoule et que nous prenons conscience de certains besoins, le processus d'écoute cesse de nous satisfaire pour des durées de temps illimitées (lorsque nous avons faim par exemple). Les corps deviennent de plus en plus sales. Ma mère qui s'inquiète me demande : comment avez-vous fait pour aller à la toilette? Très simplement. Tu t'accroupis et tu laisses la Nature faire son boulot. L'appareil d'enregistrement numérique capture le son de la projection de l'excrément par le sphincter anal, lequel excrément repose maintenant sur le sol de l'usine. Tout le monde s'en fout. C'est ordinaire. Un son comme un autre, un son de merde, un bruit qui émerge de mon corps. Je n'ai pas besoin d'instruments. Je me sens mal d'enregistrer ça. N'est-ce pas trop intime? Trop vulgaire? Trop évident? Je me rappelle Spinoza : Qu'est-ce que peut un corps? Je me rappelle aussi G.G. Allin. La vie comme improvisation. L'enregistreuse qui capture la vie qui passe. Y a-t-il un problème ou une contradiction à esthétiser cette co-existence, à proposer la chose comme un concert improvisé ou comme un enregistrement qui sera rendu public éventuellement? Peut-être, mais au moins cela nous permet de reconsidérer les possibilités latentes de la pratique improvisationnelle au-delà des conventions établies, que ce soit la nécessité d'avoir des instruments ou du contexte typique d'un concert (avec le financement et le public requis). Ici, il n'y a pas de différence entre le performeur et le spectateur.


Nous parlons de l'art conceptuel.


Je me souviens du commentaire de quelqu'un disant qu'il serait plus intéressant si l'artiste transmettait son oeuvre directement à travers un concept que tout le monde pourrait comprendre à tout moment sans support matériel. L'abstraction de la forme pourrait s'avérer difficile à comprendre par des personnes qui n'auraient aucune habitude ou connaissance reliée à ce type de pratique (musicale ou artistique). L'idée prendra-t-elle le dessus sur sa réalisation? Il ne s'agirait plus alors d'art conceptuel. Quelqu'un exprimerait directement ses idées et ses intentions sans ressentir le besoin de les reproduire sous forme matérielle (Laurence Weiner n'aurait pas à produire de textes typographiques, seulement à les décrire par des concepts). Mais nous avons des corps. Selon la manière propre à chacun de faire l'expérience d'un concept, cela amène une variété d'impressions et de réflexions. L'acte de lire à la maison (dans la sphère privée, entouré de sécurité et de confort, les mots décrivant un concept, au sein d'une institution où la plupart des spectateurs ont un niveau respectable d'éducation et de pouvoir d'achat et où les risques et dangers ne sont pas à portée de main) est très différent de lire, par exemple, dans cette étrange situation à la lumière d'une chandelle dans un édifice à moitié démoli en compagnie de chauve-souris. On est plus susceptible, le corps plus fragile, plus vulnérable. Nous avons tous besoin l'un de l'autre. Le respect et la cordialité nous entraîne à endurer les conditions difficiles. Nous vivons un moment privilégié et ne savons pas encore ce que l'avenir nous réserve. Dans une telle situation, le concept lui-même peut être interprété de manières très variées. Nous sommes invisibles. Comme il a été dit précédemment, la perception est amplifiée ; chaque détail revêt une importance plus grande, pour le meilleur ou pour le pire. Parfois nous avons peur et d'autres fois nous ressentons une forme de libération. À tout moment la transgression totale était possible : une gigantesque orgie où nous explorons nos corps de diverses manières dont nous n'avons jamais fait l'exercice. Tout était possible en l'absence de regard extérieur. Un secret possible entre nous. Qui sait? Si nous étions des amateurs de Black Métal et des disciples de la Bête Satan, nous aurions pu torturer une victime innocente, même l'un d'entre nous. Hélas, non, nous n'avons pas baisé. Ici, nous échangeons de manière informelle mais avec respect et affection.


D'étranges cheminées, des tubes inexplicables,

leur fonction nous échappe et n'existe d'ailleurs plus

le monde de l'imaginaire envahit une chair nouvelle

comme un espace architectural qui émergerait de l'esprit de Borges

sans médiations, direct, réel,

avec l'intensité des sens en expansion.


Le matin une nouvelle personne arrive et nous buvons du café en parlant continuellement. Elle dit ne pas comprendre ce qu'est l'honnêteté. On peut être très sincère sans jamais faire beaucoup d'effort pour déconstruire les mécanismes idéologiques qui reproduisent les structures du pouvoir, celles qui perpétuent le status quo. Le même geste peut être vécu par une personne comme l'expression d'un liberté et par une autre comme un acte d'oppression. Si tu n'as pas vécu cette oppression dans ton propre corps, tu ne peux pas en comprendre le sens. Tu ne prends pas conscience du pouvoir qui s'exécute par l'entremise de certains gestes, paroles, mouvements, actes, etc. Tu ne comprends pas conscience de ta situation privilégiée. Cette spontanéité, en tant qu'elle est un moyen d'exprimer un privilège qui n'a pas été suffisamment analysé, devient une relation de pouvoir. En discutant de tout cela, nous prenons conscience des problèmes qui existent eu égard à la supposée liberté de l'improvisation et du noise. Nous sommes d'accord pour dire qu'il n'y a d'habitude pas beaucoup de réflexion à ce sujet. Qui peut se permettre de faire du noise? Qui peut se permettre d'exprimer sa liberté? Ceux qui vivent dans des conditions relativement privilégiées. Une féministe très célèbre explique comment le geste de prendre la parole en public (l'altérité devenant par le fait même absente) est un geste «masculin» alors que l'acte de se parler entre nous, de se comprendre et d'apprécier nos corps est un geste «féminin». Dans le premier cas, ça me fait penser à un musicien qui joue de l'ordinateur sur une estrade et qui donne l'impression d'ignorer ce qui se passe autour de lui. Historiquement, c'est l'homme qui avait le droit de s'exprimer au sein de la sphère publique. La femme, quant à elle, le faisait dans la sphère privée. L'homme pouvait se retirer, être seul, méditer, contempler et réfléchir, alors que la femme était responsable de la reproduction, ou, comme le dit si bien Leopoldina Fortunati : produisant la main d'oeuvre du futur.


Le processus d'ouverture dans notre démarche est déterminé par les conditions matérielles et les contraintes temporelles que nous avons établies. À l'intérieur de ces limites, nous essayons de négocier une forme radicale d'égalité, non seulement au niveau auditif, mais en terme aussi de nos relations. Tout est au même niveau : le sons des autos, de la vitre qui se brise, le son du violon, de nos paroles ainsi que notre relation à l'espace. Il y en a qui affubleront notre démarche de l'étiquette «esthétique relationnelle», une démarche dans laquelle les relations sociales et leur contexte deviennent les matériaux même de la production artistique. De nombreux facteurs nous écartent de l'emploi de cette idée :


  1. L'absence d'auteur.

  1. Nous nous intéressons au bruit : ce qui n'a pas a priori de valeur esthétique, qui peut sembler insignifiant au regard des autres, qui n'est pas bienvenu. Notre appréciation du phénomène ne dépend pas de la créativité et de ses déclinaisons.

  2. La participation ici n'est pas un élément d'échange mais un besoin réel de co-existence. Une fois entrés dans l'édifice, nous sommes tous dans la même relation face à cette situation particulière, par contraste avec un événement qui aurait lieu dans une institution où l'on pourrait déjà être positionné ou dans un gaztetxe où il y a des habitués des lieux qui ont déjà établi un certain nombre d'habitudes et de façons d'entrer en relation avec l'espace.


Au cours de l'après-midi, la personne qui était arrivée ce matin-là est repartie ainsi que celle qui était venue pour dormir. Mais il y en a quatre autres de Bilbao qui s'amènent. Lorsqu'ils arrivent, nous démarrons un concert ; nous nous rencontrons à un point précis de l'usine et nous «commençons». Nous nous rencontrons deux heures plus tard au même endroit. Nous marchons librement à travers l'usine qui est énorme et pleine de recoins. Nous brisons des choses, nous frappons, piétinons, déchirons, crions et à la fin nous nous rassemblons à nouveau. Le sentiment d'intensité que l'on ressens habituellement lors d'un concert est absent. Ce n'est pas que l'expérience n'aie aucun intérêt, au contraire, mais en contraste avec l'intensité totale de l'expérience de squatter en groupe dans l'usine, ce moment de musique passe au second plan. Lorsque le concert à l'intérieur d'un concert se termine, cinq autres personnes arrivent qui nous ont repéré par internet. Nous aménageons un espace avec des bancs pour s'asseoir et nous conversons. Ce sont des architectes donc c'est une bonne occasion de soulever certaines problématiques, questions, et intérêts qui nous concernent. En particulier, nous nous intéressons aux problèmes reliés à l'habitation d'un espace abandonné. Nous parlons d'architecture industrielle, de la réutilisation des espaces et comment cela nous affecte et quelles sont les conditions minimales nécessaires à la survie dans un espace semblable. Il commence à faire noir et nous décidons de les accompagner prendre une bouchée dans un bar du coin.


Sons d'insectes, exubérance

Un bruit de fond continu émergeant de l'autoroute aérien, patriarche de fer du paysage

par-dessus la ville d'Eibar

comme dans Blade Runner ou un roman de Ballard

de l'autre côté un baserri

semble poser un défi, impressionnant

déjà uni à la montagne

sa matière distinguée prennant la forme

des pierres découpées que l'on n'aperçoit plus

et qui enfonce ses racines dans l'écoulement tectonique

les vaches broutent et performent des mélodies involontaires

d'algorythmes sophistiqués qui permutent leur vagabondage

au rythme des variations magnétiques

de ces entrailles mêmes


Au bar nous poursuivons notre conversation tout en mangeant des oeufs avec du chorizo, lesquels goûtent mieux que jamais. Nous buvons aussi. Le bar s'apprête à fermer donc nous demandons au serveur de nous donner une liqueur fortement alcoolisée à ramener avec nous. Il nous offre une bouteille d'orujo fait maison. Comme nous allons le constater sous peu, c'est un alcool fort, très fort. Lorsque nous revenons, il fait complètement noir et nous sommes saoûl. Le premier jour il commençait juste à faire noir quand nous sommes entrés dans l'édifice, mais cette fois-ci c'est différent puisque nous revenons du bar quand il fait déjà noir. Nous nous retrouvons donc dans une nouvelle situation puisque le point d'accès et l'intérieur de l'édifice sont plongés dans l'obscurité, comme dans un film d'horreur. Dans la noirceur, nous traversons l'étendue qui sépare de l'espace désigné. Le son des pas et des voix est beaucoup plus intense qu'auparavant. La soirée passée dans l'attente du sommeil est intéressante et de plus en plus de questions émergent à mesure que nous prolongeons notre existence dans ces lieux. L'espace nourrit nos paroles. Nous discutons de nombreux sujets tels que «l'individuel et le collectif», les classes sociales, la différence des sexes (encore), les logiciels gratuits, 15-M et les transformations sociales etc. Pendant que nous buvons, nous nous détendons et racontons des choses privées, très privées. À la fin nous nous endormons, beaucoup plus profondément cette fois-ci que la première nuit.


C'est comme si l'espace nous appartenait beaucoup plus maintenant. Comme un des architectes qui était là cet après-midi nous disait : «si tu ne peux pas adapter l'espace à toi, adapte-toi à l'espace ». Et cette adaptation réside à un niveau primaire et matériel qui nous avons déjà établi (le nettoyage, l'entretient et l'organisation des lieux, etc.) mais au cours de cette seconde nuit nous sentons que nous avons cessé de nous inquiéter psychologiquement de choses comme la poussière, les bruits etc. C'est comme si nous nous étions approprié l'espace en le comprenant et le contrôlant par la psychologie. Nous nous endormons presque aussitôt. Le matin suivant nous commençons à sentir la fatigue mais aussi le résultat de l'adaptation. Nous déjeunons ensemble en bavardant. Rendu à ce point, la discussion peut se fragmenter tout en préservant une continuité.


Nous commençons à créer un langage commun. Quelque chose se produit pendant que nous écrivont collectivement ce texte. Le temps s'écoule, lentement au début, mais avec l'habitude, de plus en plus vite. Jusqu'à ce que nous arrivons au point où la merde nous irrite. À mesure que l'espace nous devient plus familier, il revêt un caractère de plus en plus claustrophobique. La matinée s'écoule, et lorsque personne ne se pointe, nous décidons d'aller vers les rochers, à Itziar, et de se baigner dans l'océan. Le contraste est brutal, d'un seul coup, entre l'atmosphère sale et industrielle dans laquelle nous avons habité et cet environnement naturel. Nous descendons à travers un amas de buissons en respirant l'air propre et sain. Nous mangeons un sandwich sur la plage et nous baignons. C'est comme une récompense, comme de renaître, ou plutôt, comme de renaître à nos corps. L'eau est si salée mais nous nous sentons plus propre que jamais. Nous discutons brièvement de nos impressions concernant ces trois jours passés ensemble : les problèmes, les possibilités futures... Le sentiment d'unité est fort, comme la complicité entre certains musiciens après une improvisation, mais au centuple. Le scénario a changé mais nous sentons que nous ramenons avec nous une force spéciale, une puissance qui peut nous amener à de nombreux endroits nouveaux que nous n'avions pas anticipés. Nous nous disons aurevoir et nous séparons. Il n'y a pas d'applaudissements.


On nous a toujours dit de ne pas inonder les toits

Mais si nous l'avions fait, nous les remplirions de poissons

pour que le néant ne puisse pas grandir et des buissons émerger de la boue

Et la nuit, tout se transforme en «zone» comme dans Tarkovski

ce n'est qu'à Eibar qu'ils inondent les toits.

La matière isolante sauve les lacs de pétrole et les guerres en Libye.

Les gitans nous ont aussi dit qu'ils étaient les seuls à posséder les clefs

et ont fait des feu de camps en se servant comme carburant des centaines de radiographies

des poumons des vieux travailleurs qui avaient mêmes des médecins

des bilans de santé réguliers, ils sont tous morts de causes naturelles à l'âge de 66 ans

évitant des dépense à l'État, maintenant nous sommes des artistes et nous allons nous servir de

leur radiographies comme pochettes pour le disque Improkup! 40 heures dans la zone

un big brother ’avec zombies et l'odeur du café et des lulas.



Un groupe de personnes, septembre 2011



(English soon)






Official Launchin:


 IHE (MONTRÉAL) and iMPROKUP! (BASQUE)
 
present
 
 
IT'S JUST AN ILLUSION :
CHURCHING THE DEATH SQUAT
 
Death Church, 3067 Wellington, Verdun (QC)
 
From Tuesday Feb. 21st to Thursday Feb. 23rd 
 
BROADCAST OF THREE DAY FIELD RECORDING
 
SQUATTING & MUSICAL IMPROVISATION EXPERIENCE
 
IN A FACTORY IN NORTHERN SPAIN
            
  (Improvisation as squatting and living together)
 
culminating
                            
              
ON ASH WEDNESDAY (FEB. 22nd)
                                               
            
9 PM
         
with


     MUSICAL PERFORMANCES & FILM SCREENING COLLABORATIONS

                                                
 by
                                          
 CA CA CA
                                      
M.A.U.S.S.A.D.E
                                           
GRKZGL
                                     
  strawpt Strass
                                                
&
                                    
Alexander Wilson
  
                                                 
*


Bryone, the beautiful and rich daughter of the king, was the most beloved princess of all times.
She led a peaceful life within the castle walls.
However, there was only one thing that perturbed her.
She had been forbidden to ever enter the great forest.
As the years passed, the prohibition became more and more unbearable.
One night, Bryone escaped from the castle in order to solve the mystery.
She walked for many nights and days.
One morning, she reached the extraordinary “Magnificent World”.
When she returned to the castle, Bryone could not hide her amazement from the King.
Infuriated by her disobedience, he had every living being in the great forest beheaded, slit his daughter’s throat, and died so as to guard the secret.

As a result, the Queen went mad, and commanded the royal court to recreate the “Magnificent World” every year, on the night of Saint Baradatus, although she knew nothing about it.


                                              
 *

          
  THIS IS NOT A PARTY. DON'T BRING YOUR FRIENDS.



29.02.2012:
IMPROKUP! DVDR  DAGOENEKO KALEAN, GAURTIK AURRERA METAMINA FREE NET IRRATIAN STREAMING BIDEZ ZABALDUKO DA, GERTATUKOAREN ORDENA KRONOLOGIKOA JARRAITUZ
IMPROKUP! DVDR YA ESTA RULANDO, A PARTIR DE HOY Y EN LOS PRÓXIMOS DOS DÍASM SERÁ DIFUNDIDA EN METAMINA FREE NETRADIO SIGUIENDO EL ORDEN KRONOLOGICO DE LOS EVENTOS


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Eibar fabric massacre

3 días...
una fabrica abandonada...
el pueblo con las calles más estrechas del universo...
un grupo de chavales...

Parece en comienzo de una película de terror, o el anuncio de una inminente masacre adolescente, pero no, es el comienzo de una acción experimental dirigida por mattin y amigos un una fábrica abandonada de Eibar, según un amigo, el pueblo más feo del mundo...No sé si el más feo, pero desde luego el que tiene las calles más estrechas que yo he visto y el índice más alto de edificios deshabitados y/o en desuso y una ínfima e inverosímil densidad de población.

El motivo de la elección de la fábrica creo que fue básicamente la accesibilidad y el de la ocupación y llamamiento a quien quisiera unirse fue el de explorar diferentes cuestiones como dar una utilidad distinta a un espacio creado para otra cosa y la inherente interacción con el espacio, o como la creación de musica/ruido a través de elementos alternativos y atípicos como los desechos y restos encontrados de la fábrica, posterior debate incluido.

Una reflexión breve pero continua sobre uno mismo repecto al espacio, repecto a eso que llamamos música y respecto a los demás asistentes. Un efímero ejercicio de exploración y autoconocimiento, de interacción con un espacio nuevo y ajeno a nuestras costumbres y necesidades diarias y/o un plan alternativo para el fín de semana. En cualquier caso me gustó la experiencia y muestro aquí testimonios gráficos, que no sonoros, lamentablemente, de lo que aquello fue.


miércoles 10 de agosto de 2011

Uno de los asistentes aprovechó la ocasión para mencionar la inminente realización de una acción experimental en una fabrica abandonada en Eibar.
La idea consistía en ocupar durante tres días una fábrica deshabitada en la localidad guipuzcoana de Eibar y realizar diversas acciones posterior reflexión y debate.

El motivo de la elección de la fábrica creo que fue básicamente la accesibilidad y el de la ocupación y llamamiento a quien quisiera unirse fue el de explorar diferentes cuestiones como dar una utilidad distinta a un espacio creado para otra cosa y la inherente interacción con el espacio, o como la creación de musica/ruido a través de elementos alternativos y atípicos como los desechos y restos encontrados de la fábrica.

Una reflexión breve pero continua sobre uno mismo repecto al espacio, repecto a eso que llamamos música y respecto a los demás asistentes. Un efímero ejercicio de exploración y autoconocimiento, de interacción con un espacio nuevo y ajeno a nuestras costumbres y necesidades diarias y/o un plan alternativo para el fín de semana.


Re: [Igua] IMPROKUP DVDR LANZAMIENTO EN STREAMING

 Prado Casanova
Wed, 29 Feb 2012 07:48:11 -0800

Hola Aitor, ya lo he leido todo y se me hace corto! llevo un par de horas con el streaming! dios, estoy flipando, mola mucho mucho mucho.
como hago para conseguir una copia?
hablamos un día de estos por skipe?
abrazos
miguel

From:  izagirre:: <aizmad gabone.info>
To:  prado <miguel taumaturgia.com>
Subject: improkup!
Date: Wed, 29 Feb 2012 18:17:33 +0000
X-Mailer: Sylpheed 3.0.2 (GTK+ 2.20.1; x86_64-pc-linux-gnu)


aupa miguel,

como siempre voy tarde con todo, aun ando haciendo las copias pero tranki que en cuanto tenga os envio a roberto y a ti un par de copias.
me imagino que para la semana que viene tendre unas cuantas asi que en unos 15 dias os podre enviar.

la verdad es que escucharlo todo de golpe es una experiencia muy extraña, como estar siguiendo un reality show, un programa de radio, u observando a unos idiotas en un zoo.

yo la verdad es que me doy verguenza de mi mismo al escucharme, no callo ni un puto rato y digo unas paridas a veces que ufff. pero una de las cosas que nos interesaba era precisamente esa, sacar en crudo todas nuestras limitaciones (intelectuales, comunicativas, organizativas, afectivas, etc) y hacerlas explicitas, ponerlas en un primer plano. Es como diciendo: estos somos nosostros, esto es lo que hay, ¿qué podemos hacer con esto? ¿que podemos hacer con estas vidas? Tambien esta el asunto de que fueron tres días muy intensos en un ambito muy privado donde la intimidad iba creciendo y decimos muchas cosas personales nuestras y de otras personas... y teniamos la duda de si sacarlo o no, pero al final decidimos sacarlo. Asi que si la gente lo escucha con atención a lo mejor tenemos lios con algunas personas... pero bueno, yo creo que merece arriesgarse.

Tambien parece como si estuvieras viendo un documental. A mi me da la impresión de que somos como el de Grizzly Man de la peli de Herzog y que la gente esta viendonos (en este caso escuchandonos) mientras piensa, ¿pero que tipo de gente es esta, son idiotas?

Pero ahi esta lo interesante!!!

abrazos!
aitor

From:  Prado Casanova <miguel taumaturgia.com>
To:  fnmaa-12.srv.cat, "izagirre:" fnmaa-12.srv.cat: <aizmad gabone.info>
Subject: Re: improkup!
Date: Wed, 29 Feb 2012 19:32:47 +0100
X-Mailer: Apple Mail (2.936)

Hola Aitor, no te preocupes por el retraso, tengo ganas de ver las  copias pero espero sin problema! al final usasteis las radiografías como portada?
lo de el cambio de perspectiva al escucharte y la verguenza que nos da oirnos a nosotros mismos es mítico, pero creo que está subestimado como herramienta para pulir nuestras carencias, nuestras tonterías, ponernos a escuchar esa visión desde el exterior es superpotente como análisis y muy simple a la vez.
sin duda el material es la caña y abre la ostia de cuestiones, te voy comentando conforme vaya escuchando más! abrazos!

From:  izagirre:: <aizmad gabone.info>
To:  Prado Casanova <miguel taumaturgia.com>
Subject: Re: improkup!
Date: Wed, 29 Feb 2012 19:45:51 +0000
X-Mailer: Sylpheed 3.0.2 (GTK+ 2.20.1; x86_64-pc-linux-gnu)


si, si al final las portadas son estas
http://www.gabone.info/hamaika/improkup-cover.png

a mi lo que me da verguenza, o inseguridad o... no se como decirlo, es esa sensación de vulneravilidad que siento no por la voz sino por esos aspectos de mi personalidad que no me gustan, que me gustaria cambiar porque siento como un muro que me limita y me hace sufrir a veces. Evidentemente, si hemos sacado eso en dvd tampoco tenemos una inseguridad brutal, quiero decir que en cierto sentido vemos y encaramos esos limites, al menos exponiendonos a ver cuales son las consecuencias.

estamos!
aitor

From:  Prado Casanova <miguel taumaturgia.com>
To:  fnmaa-12.srv.cat, "izagirre:" fnmaa-12.srv.cat: <aizmad gabone.info>
Subject: Re: improkup!
Date: Wed, 29 Feb 2012 19:53:16 +0100
X-Mailer: Apple Mail (2.936)

sisi, te entiendo perfectamente, es como escuchar por donde crujes, 
por donde eres fragil, joder las portadas son la ostia




h

http://olewnick.blogspot.com.es/2012/12/anonymous-improkup-w.html

Sunday, December 09, 2012

Anonymous - Improkup! (w.m.o/r & Hamaika/16 &  LES SEPT ÂMES) 

a description of events 

An action is one thing; a documentation of that action is another. Within the act of "documentation", one can create something which is purely that, a record of the events, for various reasons from historical to contemplative, or one can seek to present it in the guise of an art object, which raises questions. In a more overtly art-centered world, we have items like Manfred Werder's scores which may consist of lines of found or extracted text which the "performer" may take upon his or herself to actuate, often by experiencing surroundings of choice. All well and good, but when released to file or disc, one wonders, "Why?" What has been accomplished that couldn't have been done so as effectively by the listener, the recipient of the work? More complicatedly, sometimes the release does, indeed, seem to elicit something previously unheard (unseen?). 

There's the experience and then there's the compunction to elucidate it not via abstracted, edited form, but with a second by second (aural) reproduction of it, as though the importance, the meat, is inextricably bound in the smallest details, though this implies a god's-eye view of things, especially when dealing with something of this length, over 24 hours (I forget the exact cumulative time), that thought is paradoxical in that none of the participants conceivable attended to matters that closely; they slept, ate, excreted, etc. An event occurs, you weren't there but now you can, if you chose to listen in that matter, gain a second-hand experience of the activities. Or, you could (much to the dismay, I imagine of the creators of this object) listen in an abstracted, aesthetic way, something that the very nature of the pure sonics involved does tend to pull one toward, at times. There's a portion early on when Mattin and a friend or two are driving toward the warehouse in which they intend to squat and conduct their workshop, where they apparently pull over, perhaps grabbing a bite, and the tape is left running in the vacated automobile, maybe 15-20 minutes, and one "merely" hears the ambient sound, the roadway, etc. It's very beautiful, I'm afraid to say. 

[A little earlier, I thought I'd turned off the recording. Was sitting here typing something else when I heard faint snores, which I assumed where emanating from our dog, Katie. Looked around, didn't see her. Took me about 30 seconds to realize that the squat had entered their sleeping phase...nice] 

and then...well, I think Richard mentioned some technical problems he had with this disc and similar ones have plague me. My Macbook would spurt out the disc at irregular intervals, in between making noises that caused me some concern. I thought you could stream at the Metamina site, but it didn't work for me. So I decided to call it a day. 

All in all, I listened to 5-6 hours of the activity and it's hard to say what more value I would have received listening through; the relative paucity of English was one thing and listening "aesthetically" would seem to be missing the point (though, as mentioned above, it was an easy enough trap for me to fall into). The consistently lingering question was the issue of the documentation as such as opposed to the action it was documenting. Even that--it's hard for me to know what significance squatting has at that point in time, at that particular place in Basque country--what did that signify? Did anyone (outside of the participants) care? Did it matter to the discussion that they had done so or could the same talk have been had camping out somewhere or at a bar over a long enough span? Not sure but, as with Werder (admittedly, I enjoy bringing such apparently disparate activities and approaches into some kind of tandem), my gut feeling is that this sort of text inevitably, perhaps tragically, loses much impact. 

With the caveat of having missed a substantial portion of the work, it still strikes me as reasonable to say that I'm afraid you had to be there. 

Improkup!

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DEADLABOR
favourite records released in 2012
  • Scott Walker - Bish Bosch (4AD)
  • Anonimous / Anonimo - IMPROKUP! (Hamaika/16 & Wmo/r 41)
  • Captain Beefheart - Bat Chain Puller (Zappa) (Originally recorded in 1976)
  • Jason Lescalleet - Songs About Nothing (Erstwhile Records)
  • Shadow Ring, The ‎– Remains Unchanged - (Kye) (compilation of unreleased songs between 1993 and 2003)
  • Graham Lambkin ‎– Millows (Penultimate Press)
  • Hecker - Chimerization (Mego)
  • Powell – Body Music EP (Diagonal)
  • Cut Hands ‎– Black Mamba (Very Friendly)
  • Radu Malfatti/Taku Unami - ErstLive 012 (Erstwhile Records)
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@ The Watchful Ear

Anonymous 

– Improkup!

Written by Richard Pinnell,

DVD containing 30 hours of audio files.
w.m.o/r or stream here.

This is an interesting release. Its also the only recording I have written about here without actually hearing all of it, given that the work consists of a DVD containing thirty hours of audio files, which I began playing early yesterday morning, on my day off, and which finished playing at around 3PM this afternoon, while I was at work. I also missed a few hours last night when I went over to Julie’s place, and again four or five hours overnight while I slept.  In the context of the work though I don’t think its a big problem that I missed large chunks of the recordings, and actually waking this morning to hear the it playing quietly added an extra dimension to the experience, as at first I had forgotten it was playing, and slipping slowly out of my slumber at 5AM to hear a group of people walking past a barking dog (as was happening on the recording at the time) was a strange, unsettling experience.

Improkup! is credited to a group of anonymous people, and certainly it is the product of a large group, but at the heart of the work lies Mattin, perhaps unsurprisingly. I think I should note here that I personally have a lot of time for Mattin. While I don’t always (often?) agree with his ideologies, I have a great deal of respect for his commitment to them, his dedication to what he believes in and the energy he puts into his work. However much value someone may apply to his work I think it is extremely unfair to accuse him of not being serious, or that what he does is merely the act of an enfant terrible out to shock. A lot of thought goes in to what he does. He has also always been exceptionally friendly and supportive of me down the years, despite obvious differences and times when I have been openly critical of him, and takes the time to send me little emails explaining a little of what he is trying to do with some of his works, as he has with this Improkup! release. I have to say though, that while there is little here that is aesthetically pleasing in line with traditional musical values I found this DVD of audio files a really interesting thing to engage with even before Mattin had said very much about it.

Details of the event that is documented cross the thirty hours of recordings can be found here. To be honest, I have actually found myself paying little attention to precisely what unfolds over the recordings, partly because my absence for large parts made that difficult, but also because I have quite liked the abstract elements- hearing things I recognise but not really knowing how they form a narrative with each other, or what came between them. Essentially though, Mattin and a group of others arranged to meet up at a particular place in the Basque country in the summer of 2011, where they then travel around in search of a building to break into and squat. So we hear conversations in cars, a lot of walking about, “silences” when the handheld Zoom recorder is left unattended, a brief period of furtive activity as a disused factory is broken into, and talking. A LOT of talking, in various languages, sometimes audible, sometimes less so. There is probably a lot more in there besides that I missed while absent as the piece played.

There are obvious political references in here that relate to the fact that a group of people acquire a building for themselves, taking the property, doing as they choose with it etc. I’m not sure what else there is to add on this side of things however. What does interest me quite a lot (and apparently interested Mattin also) is how the whole thing can be considered when viewed in the light of modern experimental music. Mattin talks a little of how this work can actually be considered to be improvised, given that a group of people set out without knowing precisely which sounds they will make, or which will be captured by the recorder. We can draw comparisons with the age-old quandaries of improvisation- is there really such a thing as improvisation when musicians bring particular routines, practices and histories to a concert setting? Is then there any improvisation in Improkup! when the activities of the group were planned in advance, and (I am guessing) the majority of them had done similar things before? Like in an everyday recording of an improv concert, the precise way individual elements created by separate people fit together are partly dictated by intention, partly by chance, but ultimately, this sounds like a recording of a pre-determined set of occurrences, as does so much improvisation in this day and age… Then can we consider this recording in the way we might think of field recording? Certainly the record button has been pressed on the recorder with the intention of capturing specific events, and many external sounds have been caught incidentally in the process. This is field recording isn’t it? Even the Zoom recorder used is one popular with those in the field recording area. There has been however, no editing applied to these recordings, and no real attempt to produce something of particular aesthetic value. This is a recording of an event, or events, a documentation process rather than the selective decision making of field recording. Is there much here of particular interest from a purely sonic perspective? A few moments when things go quiet and distant environmental sounds creep into view aside, no probably not. The period during which the group can be heard talking, indecipherably in the echoing factory space has some nice qualities to it, but these wear off after hearing them for a few hours. So how actually does Improkup! differ to any other experimental music release? Its a lot longer. It takes a bit of effort to queue all of the audio files up to play in a continuous stream. Beyond that though? I could of course outline many significant aesthetic differences, but as a set of processes, well there is very little different here. We might even consider the recent, in my opinion very important work of Manfred Werder along these lines as well. Does it matter if the “musicians” are not making music, or even that the sounds on the recording were not made with an audience in mind? If Werder places the onus on the listener, on those experiencing a moment, creating an event from it, then similarities can certainly be drawn.

The pleasure with this DVD for me however has come entirely through my personal engagement with it. I very much enjoy longform listening experiences. I have attended a fair number of concerts that have lasted for several hours and have demanded the focus and attention of the listener. Several of these have seen me fighting off the effects of tiredness, trying to listen rather than let my mind wander, my eyes begin to close. Yesterday I listened to Improkup! playing quietly in the room behind me for about six hours, with just toilet and food breaks interrupting the experience. I spent much of the time sat reading and drawing, my focus not entirely on the audio, and yet I felt a kind of half-connection to what was playing, as if the quiet in the room here, broken up only by the light hammering of rain against the window was replaced by this additional soundtrack. It felt like I was in the car with Mattin and friends as they travelled to wherever they were going. I detuned myself from the conversations, which were anyway only occasionally in English, and let the recording exist as there as a natural background. Only when something notable occurred on the recording, maybe the car stopped, a phone rang, voices were raised, that my attention was brought back to the details of the recording. I don’t usually listen like this. I normally try and focus closely on the recording in question. Allowing Improkup! to exist in the background, both during the day and then again when I went to sleep last night was an unusual, slightly unnerving experience for me. Another moment really struck me. I left to head to Julie at around seven last night, and when I departed little was happening on the recording, just some scuffling and banging about in a large space, all very distant and not intrusive. When I returned, maybe four hours later voices were chattering excitedly. Although there had been a long break between these events the voices still came as a shock on my return, and I wondered how things had gone from one set of sounds to the other. Then when I got home from work this evening, and the recording had long finished, i found myself wondering how things had ended. Did everyone say goodbye and walk off in different directions? Did the recorder just run out of memory? I could go back and play the last few moments of course, but somehow that doesn’t feel like the right thing to do. I wasn’t here to hear it as it played out naturally, perhaps I shouldn’t hear it at all. Walk out on an improv concert you can’t go back and experience it again, and while obviously this was a recording, and I wasn’t there in the squatted factory before leaving it, it feels strangely similar to one. Perhaps its partly because I didn’t have to go through the usual rituals here of pressing play on a CD player, or because the music didn’t end after forty minutes that I was able to consider the experience of listening to Improkup! more as an live event than as part of the normal CD-listening processes.

Though I doubt many will agree with me then, I found engaging with this release a fascinating and worthwhile experience, one that asked a lot of questions of me, perhaps not the ones Mattin and co wanted to ask, but questions all the same. Its no small undertaking to go through the experience of listening to this, but I recommend doing so to those that, like me, enjoy spending time seeking out new ways of listening and engaging with thoughtful, different work.


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                                           VITAL WEEKLY
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number 865
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week 3
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IMPROKUP! IMPROVISATION AS SQUATTING AND LIVING TOGETHER (DVD and Booklet by
w.m.o/r 38 Stockholm)

'Review' Definition: 'A report or essay giving a critical estimate of a work or
performance.'

What is this activity of deliberate risk, if it is risk? To see and feel how the
other half lives, I think not, it would if it were an act of condescension, which I
don’t think it is? Is it yet more sensational 'bungee' jumping, seemingly dangerous,
but not, or a cultural anthropological field trip? Akin to watching the lonely and
cold Nambikwara …?

Though the now too numerous hierarchies of structuralism become chaotic-without any
mathematics of help. I have written elsewhere of the concerns and problematics
within contemporary art. These are numerous and complex, and yet an audience may not
be bothered. Art has never been as popular, as mass entertainment, social glue,
education and solution to economic and social deprivation. This was the case, yet
the current fiscal situation might not only expose the greed within humanity but
also the somewhat 'difficult' relation this has towards the arts themselves. The
audiences of the 1990s were amused and delighted by the event of art as it was
presented to them as sensation upon sensation. An audience willing to accept the
novelty of postmodernism's lack of novelty in its presentation of novelty… has come
to be seen as something of a similar disaster to older modernist practitioners. (In
music Cage, and his lack of any legacy) Despite theory, theories which resemble
tutus laced on performing poodles, the essence of the animal is lost in kitsch performances
and documenta of pageants… such as The
Cremaster Cycle … a prevailing question
is what is to be done? Where and by who, to
who for what? There was and is in
some quarters still sufficient money to not
bother, Saatchi is doing well in China
and the former USSR, and not too badly in
Chelsea.
Of course these represent safe houses and safe places. The gallery is no

longer a gallows, only a fake.

Going out on a limb here – which is part of this current strategy - is the artist
and that relationship to audience- poodle or prophet. Yet it isn't any different in
terms of engagement- Stockhausen famously identified this lack in his description of
the "audiences" terrible complicity with the 'architects' of 911. He was soon
silenced but he identified a very real set of complex issues. These revolve around
such things as risk, commitment, capital, sincerity, entertainment, education,
politics and the general set of complex systems of the current civilized world. Any
audience or performer is aware of what is missing, history, geography ethnicity,
sex, in any encounter. Seth Kim-Cohen simply gives up 'his spaces' - Mattin and
company find other strategies and this is yet another. Successful or not it
identifies the core of a vipers nest of problems, situations, networks etc.
Though still strangely the venue, gallery, artist, curator event persists. The cycle
of Biennales and festivals all celebrate these persistent failures of wanting a
univocity- but of needing to shout out this fact from somewhere else, as someone
else, privileged = artist. The question is the answer and
that still gets us nowhere – or rather gets us wherever we want to go. The audience
continues to look at the finger which now points both to the audience and to the
artist. Yet this is still a 'pointing' artist.

The artist deskills the audience – distracts the audience – if the artist removes
himself or herself from the audience that is the only viable strategy. But not even
to communicate that would assume that nothing has occurred – which is precisely the
point. A point which cannot be made without refuting itself. As an undocumented non
performative act – which is life itself – life qua life as opposed to life as an
artist (or audience). The erasure of noise taken to its conclusion is not silence
but being qua being. Such is the joy of the artist liberated from art- and the
spectator no longer needs to watch.

In the recent work of Mattin – I identify the problem of audience, artist,
performance and space. As art no longer explores or 'creates anew' it must entertain, (time) amuse – an
audience by other means. The audience therefore together with the 'space' (a curated
space) dictate the art, they therefore effectively become the artist in a play which
Mattin involves a reversal or challenge to these roles. In watching or attending to
this process the artist becomes audience. The artist in effect becomes the prisoner
of the curated space. For example Joseph Beuys' "I Like America and America Likes
Me" - in which audience is Beuys and/or the coyote? 1974 marks a juncture of
Modern Art and the Post-Modern…

The curated space (after Duchamp) legitimates art- that is the 'final' truth of

Modernity- that its Structures are what carry its legitimation, power and meaning,
(The Structuralism of Lévi-Strauss, Jakobson, and Lacan et al.) Within
post-structuralism the art-audience audience-as-artist takes on the legitimating
role of performing – with the context of the critical arena of curatorship. The
public act of 911 legitimates the 'War on Terror'. Or 'Terror on Terror' – 'War on
War' The audience – victims of terror refuses terror and victimhood – for choosing
terror and instigator (artist) of a
war. Sympathy for the victims of terrorism is replaced by the aggressive artistic
acts of 'shock and awe' and bravery, courage, and risk of our armed forces. Of
occupations! The artist becomes victim, here? In being observed in his/her failure
to be creative – to create new and so the audience become
instigators of the act – authors of performances they can watch failure take place.
Now the artist is like the zoo animal or circus animal, the YBAs. The situation –
Zoo/Circus is no longer real – real of Modernity – truth & beauty- but façade- act –
performance.

So space became curated – and deserted spaces – wastelands – ones incapable of
territoriallization and re- territoriallization - outside of curatorship –
de-curatorship – become the spaces of 'reality'. These are 'poor' – inhabited by the
poor – and therefore the real and the source of the good. Charity does not begin at
home but it is located in the Desert – Africa – Band Aid. Without these deserts how
could the rich liberal democracies be 'good'. For without the poor we cannot be
charitable. The poor allow (give the opportunity for) justice. The poor become the new real artists-
making us good. These poor – has an audience of charitable and state funded art.
This justifies the spectator- audience of ecological tourism. But the creators of
this drama are the audiences themselves, as are the victims of the drama. The 'other' artist, polar bear, flood / famine victim is
passive, empty and arbitrary. It is in this context that the work (here) struggles
as does the work of – I maintain – Mattin et al. Here the audience is exposed as
artist- elsewhere the audience becomes the artist –
downloading - creating playlists… The focus groups. Liberal democracy is the
totalitarianism of the group.

What 'The artist' is to do is to find a 'new space' which is not public, but holy

other – like the poor. Not to conceptualize, conceptualism becomes speculation – a
book which is measured not on its meaning but on its sales. In other words on its
audience. Mass sales mean that the message is held
already by the mass - no learning curve- as no learning – the audience is the author
of the books success.

The text. The text describes the background to this piece. A group of people sort to
'occupy' and live in a deserted factory in the town of Eibar in the Basque country.
As the author is not identified, which is because of its participatory nature I have
not made any attempt to identify an author. The
group is not identified or is the author so my references to Mattin here and above
will relate both to an individual and an assumed 'collective'. The text details the
difficulties of gaining access, thoughts and feelings, conversations, and a profound
feeling at the start of the occupation of what I will précis here as 'alienation'.
But it is perhaps more the losing of another
alienation which alienates. They appear as 'fish out of water'. A terrifying and
uncertain predicament. This "group of people" – undergoing such a process is
separate to other processes, but joins them, I receive an email from Frans de Waard
which is a CC from one Mattin who has emailed a Franz, asking about the
iMPROKUP! release… identity is a fatal illusion perhaps, a chilling event is the
finding of old workers medical records which contains chest x-rays. My copy arrives
with one – I'm suspicious to open it, could this be contaminated? Violations of
name, Franz is a German name, violation of territory, violation of ownership,
violation of records.

The music. There is no 'music', then there 'is' music. The DVD contains 14 mp3 files
of varying length with a total running time of just under 40 hours, unedited
recording of the 'occupation'. Conversations mostly in Spanish, some inaudible,
noise from the deserted factory, wine being opened, a dog barking, distant traffic,
and snoring are features with long silences – ambient background noise recordings
which includes recording through the night as people sleep. From the text certain
activities can be determined.

The crisis. Then there is the "crisis" - a performance of 'music' at a point in the
proceedings, but only once the space has been not only occupied – as an animal – but
as a sign that the animal occupation has become a cultural re-occupation. A
Deterritorialization of the factory's territory - capitalism - clearing a space,
finding a space to eat, sleep and shit.. is then

subsequently re-territorialized (Deleuze), as performance. Percussion from found
objects, guitar and violin… musical devices – notes – sound – snippet of a song
-organized structuring – playing – performer- art. A "bacchanal". Is this a mistake
or some need to re-establish some faith in man, than otherwise remain the animal.
The move from animal via bacchanalia towards man and the divine – so the percussion
of church bells is the percussion of found objects in improvisations, as signs of a
doxa and a logos. An attempt at being human is the human condition, or rather is one
of many possibilities, there are children, graffitists , and gypsies in these
territories, and now artists. Wagner contra Nietzsche. The sign of this event is a
cross, X marks the spot – BC/AD, a juncture – and a dis-juncture of the
performance, and its sound is the percussion of religiosity. Religiosity is asign
that the animal man is now transcended by the human man and then the knowing man and
then the GOD MAN, God creator – performer musician whose intoxicated dance
continues endlessly world over for 'All joy wants eternity' – is the intoxicated
song. "A little poison now and then: that produces pleasant dreams" – This is the
last men. The inhabitants of the last night appear to be all male. No longer an
animal-man a listener in the dark, the man man or god man makes music, creates an
art space – and then celebrates this conquest of the un-inhabitable, celebrates his
becoming god in intoxication of a spirit, in drinking, a finality of an intoxication
– which ends the occupation is orujo- a pomace brandy.

There is in the final night of raucous talk - shouts and laughter then silence of
sleep, the following morning more subdued and perhaps sober departure- the text says
no applause – but they have already experienced this rapture. The group now of four,
five? wake and share banter, laughter, light hearted and confident, joke about snoring,
vomiting. Perhaps in Spanish they
rehearse the documentation and in English discuss non-concerts in concert and non
concert venues, of breaking expectations and an audiences expecting such a breaking?
Meta talk, philosophy of breaking the deification. Attempting heresy.
They move around the factory, discuss international

travel, and finally, there is applause.

The listener. However here also is the obvious problem for any listener is that of
listening. Before this crucial event – of becoming human again the problematics of
the performer are reduced to zero – in the direction of sound creation - and placed
with the listener. For this review I have ran the recordings on a lap top over several days.
Though it would be possible given much
more time to listen 'attentively' - a single listening as such would be impossible.
This throws the listener into a non passivity. So as the recording plays – like the
'actors' in the recording I go about other activities. The text points out, especially on the first evening, that listening
becomes important, as listening for threats, for danger. (Animal listening) Sleep is
disturbed by a listening as if the actors are reduced to animal instincts. The
listener to the DVD is (in this case) safe, and the sounds are not dramatic and do
not even raise the 'theatre' of threat. Is this good? A question such as this is
beside the point. The reversal of roles, audience and performance, the 'actor' /
'performers' engagement with sound as a reality, of threat, of danger, and then of
boredom, of outside of convention. These are thematics which I understand have
motivated Mattin recently. Here they are complete. The occupiers need to transcend
their objectives given the environment they place themselves into, or rather reverse
any intellectual transcendency, for a praxis which is that of the
living organism and mere survival. My listening is likewise not a normality as I
describe above, but one which is safer – though more temporally complete, a more
"bourgeoisie" sense with this (second) listener. Music once did more than
demonstrate a thematic, in primitive ritual it was the thing (thing-in-itself) – and
I think this piece – iMPROKUP! once again claims that ontology. Whether the 'actors'
think this is a measure of success or not I don’t know. For my part it is however a
measure of achievement. A human achievement as an amputation from the real whose
freedom threatens the animal. So as my artistic listening gives way to a listening
of a performance, I can only lie on my bed and do nothing. Might I now miss some
important event in the performance? Where once I was free to come and go – I am now
like a traditional audience located in a space in which I cannot speak, cannot move,
cannot perform.

A review: The self removal of the artist- what if Christ didn’t turn up to the
crucifixion – then the subsequent distribution of the Holy Spirit to the world (thus
deifying everyone) would not and could not take place. The one in its One is not
interpreted in itself and if it remains in itself – self
qua self, life qua life, being qua being, in itself – without any interpretation
(performance / demonstration)_ - concepts – objects ideas it is just ( as in being
just – justified, justice) as being qua being – life qua life – This self creating
art as being qua being.

What facilitated Marxism was not Marx but his audience, likewise Christianity, the
great empires, kingdoms, fascist regimes and today's liberal democracies. Communist
regimes were audience participation events par-excellence. Leaders today as always
follow their audiences. The 'occupation' for me begins and fails to end with the
realization that the inside is like the outside, and is as heterogeneous,
polymorphic, contingent and dangerous. This then is a revelatory work of art.
However its revelation is paradoxical – as its success in existence lies in the
domination of a place, and overcoming of dangers – a re-occupation which then allows
in the first place the presentation of this achievement – and then a celebratory
performance. Where originally the participants were
listeners- and sound represented possible threats from an unknown other, they
achieve a human emancipation of the space – but with such a freedom they in turn
become a threat to others – still afraid in the dark and listening. The gaining of
freedom is the loss of being in the real other, and brings a certain power and a
certain authority again. 'Occupation' – Definition: 'An activity that serves as
one's regular source of livelihood. An activity engaged in especially as a means of
passing time. The act or process of holding or possessing a place. The state of
being held or possessed. Invasion, conquest, and control of a nation or territory by
foreign armed forces. The military government exercising control over an occupied
nation or territory.' - Occupation then cannot succeed in 'locating' the outsider
in a freedom – only by occupation the outside is placed inside – inside the
occupiers 'prison'. Artist – freedom – audience – keep quiet – turn your mobile phones
off – stop communicating. Music's failure is always that of occupation and denial,
of threat of violence and actual violence. And moreover this review will be unlike
some modernist ending without end- although music cannot be overcome- as occupation
cannot de-occupy- in conclusion - what was not performed here, what was not recorded
here- was noise qua – noise, unheard. Not heard. Not herd. The self removal of the
artist- what if Christ didn’t turn up to the crucifixion? (jliat)
An Address: http://www.mattin.org/recordings.html & http://www.gabone.info/hamaika/hamaika16.html




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