ENTREVISTA PARA SOTOTIK por Oier Iruretagoiena 



Loty negarti es una máscara. Es una protección contra el público, un rostro que me he inventado para mi dedicación con el sonido y para otros trabajos más o menos artísticos que realice. Hay trabajos que son mas íntimos, más silenciosos, como la pintura. A este tipo de trabajos silenciosos me he dedicado siempre, me protegían las paredes. La música, el sonido es un trabajo ruidoso, abierto, público (político?). Con la música te expones a una audiencia, a ese espectador pasivo tan peligroso... Por eso me invento un personaje, como digo, una máscara. Pero no una máscara cualquiera, ni por simple miedo a la exposición. Inventar un nombre, el heterónimo, es un trabajo difícil que me costó terminar. Cuando naces tienes un nombre, ese nombre te viene dado de fuera. Pero cuando te enfrentas a autobautizarte te obligas a pensar qué nombre se ajusta a ti, qué palabras pueden encajar con lo que tú eres o crees que eres. Es un ejercicio interesante (Y divertido). Nada más que eso, un juego con mi identidad, con el rostro y una protección divertida.


- ¿Por qué el seudónimo Loty Negarti? ¿Tiene algo que ver con Pierre Loti?

No, no. Pierre Loti es sin duda un personaje interesante para mí, pero es pura casualidad. Él cogió el nombre de una flor de la India. Yo (como he dicho) como quien fabrica una máscara para una ceremonia, escogiendo los gestos, la expresión adecuada, encontré esas dos palabras, esa fonética y ese significado que (creo) tan bien se ajustaba a lo que considero que soy. Loty de dormilón, siempre he sido muy dormilón. Pero la referencia es al mundo de la ensoñación de lo onírico, de la fantasía nocturna, libre, ágil, fluida. Negarti de llorón, el contrapunto al mundo placentero de lo fantástico, del sueño. La lágrima del niño cuando despierta; por las legañas y por el desgarro de enfrentarse al mundo real con sus leyes rígidas; el mundo de los mayores. Después fonéticamente me resulta como un conjuro, como “abracadabra” o algo así.


- Antes de empezar con el sonido, trabajaste con la pintura. ¿Cómo llegaste de la pintura al sonido? ¿Crees que estas dos disciplinas se complementan? Además creo que tomas el sonido como materia plástica...

Como casi toda persona desde siempre he jugado con los sonidos. Los niños no necesitan (lo mismo que con el baile) que nadie les diga “Mira, esto es el sonido y puedes manipularlo...” es algo espontáneo. Siempre me ha divertido y acaparado la atención la potencia del sonido, y esto de una forma muy natural. Con palos, pasos, con la voz, descubrir fuentes de sonido con las que poder jugar ha sido siempre un divertimento para mí. El problema viene cuando te dicen que hay de entre todos los posibles sonidos que se pueden generar con las cosas, unos que son especialmente importantes y que se llaman “musicales”. Se nos adiestra estéticamente para la dimensión sonora (en otros campos también pero en el caso de la música es especialmente evidente) con la categoría de “Música”. Esto fue un problema para mí. Un problema del que no tomé consciencia hasta muy tarde. Se distingue de forma muy fuerte entre lo que es "serio" y lo que no. Se nos enseña lo que es serio frente a lo que es "gratuito" o "banal". Hay resortes sociales muy fuertes para que esto se mantenga. Se gestan en nosotros sentimientos contrarios, como una voz que te dice lo que esta bien y lo que esta mal. Y en la creación estética lo bueno y lo malo son categorías poco claras. Para mí descubrir la institución musical fue un lastre, un peso que me hundía y no me dejaba desatar los deseos que yo tenia respecto al sonido aunque no me lo formulara a mí mismo como lo estoy haciendo ahora.

La pintura es una de mis fuentes. Descubrir la experiencia de pintar libremente, improvisando, respondiendo a mis apetencias inmediatas ante la superficie plana y con los colores y las masas, fue una liberación de esas ataduras. El simple hecho de extender color sobre la superficie me libera. La experiencia pictórica es mi apertura a la creación estética liberada. Con ella empecé a descubrir las posibilidades del Arte para el desarrollo de mi conciencia estéticamente. Saber que las posibilidades del Arte no se agotan en ella (en la pintura) y pensar que se trata de un género históricamente agotado no implica que tengamos que limitarnos y prohibírnosla como oportunidad individual. Hay quienes dicen que la pintura es un género reaccionario porque continúa en los parámetros de la compra-venta a partir de la producción de objetos. Es una gran estupidez. Que abunden los pintores reaccionarios o que haya meros productores de mercancías que se dediquen a la pintura no significa que tengamos que privarnos de esta experiencia. A mí siempre me ha interesado, precisamente, la experiencia pictórica como tiempo de vida estética que amplía el horizonte de la imaginación y de la psique. En ese sentido el tiempo de pintar es lo que he trasladado al sonido se podría decir. El tiempo dedicado al color, las masas y la superficie espacial plana trasladado al tiempo dedicado al sonido, sus texturas, volúmenes, flujos, etc...

Yo entré en la pintura por casualidad pero aprendo con ella a improvisar (¿o sabía ya y recuerdo con ella?) y a organizarme en el “laboratorio”, a plantear mis experimentos y pensar sobre mi acción estética.

Eso lo traslado al plano sonoro y entonces se puede decir que hago música. Pero primitivamente se trata de lo mismo. En otro registro, claro, otra materialidad. Lo que nos ofrece la dimensión sonora para trabajar es un campo nuevo de posibilidades formales y estéticas. No novedoso históricamente sino un campo que es otro, añadido a los que ya tenemos espaciales y visuales. Lo sonoro contrarresta el dominio de lo visual ampliando la conciencia estética mucho más allá; el sonido es anti-retiniano. O al menos se puede manipular de forma no retiniana. Y esa es una de las cosas que me interesa. Cuando digo lo del sonido como materia plastica puede sonar un poco vacuo. Lo que quiero decir es que estoy en esa tradición que trabaja lo sonoro no como música (en los parámetros de la definición al uso de “Arte de combinar los sonidos melódica y armoniosamente, de modo que agrade el escucharlos”), con sus recursos clásicos de ritmo-melodía-armonía, sino en otra tradición que desde los futuristas entra desde la creación plástica y se enfrenta a la manipulación del sonido más libremente, de la misma manera que quien coge una brocha gorda y cubre una superficie muy libremente atendiendo no matemáticamente al espacio.

- ¿Y continúas hoy en día con la pintura?

Sí. Es un ejercicio bueno para mí, aún encuentro algo en la imagen y la experiencia pictóricas que no se ha agotado. Y mientras sea así no la abandonaré. Si no esta de moda, o se llena de conservadores no es problema mío. Yo sigo rastreando posibilidades en ese campo.

- ¿Se podría decir que haces "música experimental"? ¿Qué es para ti la música experimental? ¿Te gusta esa definición?

Se podría también decir que no hago música. Que juego con el sonido y con sus formas pero pasando de la matematización que se ha proyectado sobre el sonido en nuestra cultura.

Aún estoy en una etapa muy temprana de mi trabajo estético. Y el sonido no es una excepción. Trato paralelamente a mi práctica pensar lo más críticamente posible sobre ella. Los términos que empleamos para designar los trabajos suelen ser prestados de otras experiencias sociales. “Vanguardia” es un termino militar, y “experimental” es un termino científico. Los vanguardistas del siglo XX (creo que ya no quedan en arte) estaban librando una de las últimas batallas contra un tipo de sociedad concreta (conservadora y escolar), los experimentalistas parece que desarrollaran investigaciones con su trabajo, como si fueran serios científicos planteando hipótesis y haciendo experimentos para ponerlas a prueba. ¿Qué significa esto?, ¿Qué queremos decir cuando tomamos un termino de la ciencia (de un modelo de ciencia que, además, es específico de nuestros días, que no es el de la Grecia antigua) para referirnos a nuestros trabajos artísticos?. Esta pregunta que me haces es uno de los ejes críticos que debería estudiar todo aquel preocupado por la naturaleza del arte. Porque de un tiempo para aquí se adjetiva de "experimental" a todo lo que se pretende serio e interesante en arte y sin que hayamos consensuado su significado entre nosotros los participantes.

Entonces no sé si lo que yo hago es experimental porque no tengo claro lo que esto quiera decir. Aunque creo personalmente que si que tiene mucho de experimental. Y no porque considere que es históricamente novedoso lo que hago o que me dedico a experimentar cosas antes nunca probadas. Hago una distinción entre el interés histórico de una propuesta y el interés para el creador concreto. Soy más que consciente que pertenezco a una tradición de gente (futurismo, dada, Duchamp, Cage, Ferrari, Fluxus, Punk...) a cuyos trabajos les debo mi manera formalmente de hacer y más en nuestros días, que pertenezco a un grupo que podríamos decir homogéneo formalmente de músicos. Si estuviéramos hablando de la importancia histórica entonces consideraría que no tiene sentido hacer lo que hago. La importancia histórica esta en proponer con arreglo al orden temporal de la sociedad trabajos o ideas que repercuten posteriormente en la forma de hacer y pensar de los que te siguen. En ese sentido yo no propongo nada nuevo, claro está. Pero entiendo que hay otro modo de medir la importancia de los trabajos y es con arreglo a la experiencia interna de la persona que crea. Podemos hablar de "experimentalidad" por tanto si yo estoy, dentro de mi trayectoria personal, experiencial, intransferible (de mi conciencia propia) planteándome cuestiones y “probando a ver que pasa” con cosas que deseo realizar y desconozco su resultado.

Olvidamos tanto la importancia fundamental del trabajo con arreglo a uno mismo, sobre todo en el mundo de la música o lo sonoro, que estamos demasiado preocupados por la exposición pública (discos, conciertos y demás).


- Llevaste la estética de tu pintura al sonido. No he podido ver tu pintura, pero he oído material sonoro...me ha parecido que tienes mucha tendencia a utilizar frecuencias agudas, distorsiones, desarrollos poco lineales y un sonido guarro en general. Podemos decir que esa es la estética de Loty negarti...¿es simplemente lo que sale (inconscientemente...), o buscas esa estética?

Yo lo único que me planteo a día de hoy es el trabajar con materiales, digamos, pobres y con las herramientas más simples y mínimas. Por eso trabajo con amplificación analógica, radios, acoples con micrófonos y percusión con metales y objetos habituales. Busco exprimir las posibilidades máximas que me ofrecen esas herramientas simples e ir progresivamente incorporando cada vez más artilugios y tecnología más compleja, como pedaleras y ordenador. Lo que sale es guarro, sucio, ruidoso porque esas herramientas albergan en su funcionamiento mismo impurezas y de alguna manera son ellas mismas las que me obligan (al intentar exprimir sus posibilidades) a hacer ese ruido. Entonces me planteo de otra forma cual es la naturaleza material de lo que yo creo, en este caso con el sonido.

- Para tu trabajo "Introspicio" te inspiraste en dos barrios de caseríos: El barrio Zamalbide de Errenteria y Bernagoitia de Amorebieta. ¿Te interesa el folclore? ¿Cómo influye esto en tu trabajo?

No, no. Eso del folclore es una cosa que alguien escribió para un cartel y que se extendió por ahí, y que no sé a santo de que venía. El folclore me puede interesar en la medida que me trae formas viejas de hacer (bailar, cantar, tocar, cocinar...) las cosas, pero nada más. Luego a mí lo que más me interesa es lo que está vivo, o las formas que estando un poco muertas se pueden renacer. Para introspicio utilicé los nombres de esos barrios de caseríos por lo que tienen de oculto. Sobre todo en EH en invierno y otoño cuando la niebla cae sobre la tierra esos barrios me producen simplemente pasión, por lo cerrado, por lo escondido pero que a la vez intuyo. Otra cosa que me interesaba es que hoy, en este tiempo de capitalismo y desarrollo en el que por todas partes hay autovías y casas, en esta época en que la ciudad se extiende cada vez más, esos barrios que menciono quedan aún como en la mitad de dos núcleos de población, en alguna colina boscosa o cerca de un bosque. Y nosotros los de la ciudad los transitamos como mero atajo o como lugar de paso, en ese tránsito, en ese paso, de repente, a mí me recogen estos barrios. Son perfectos lugares para la introspección.

- ¿Qué influencias mas tienes a la hora de crear? Hay algún creador que te haya influenciado especialmente?

Esto es algo difícil de responder para mí porque me falta la distancia necesaria para verlo. Deberían de decirlo otros. Debería de distinguir lo que me ha influenciado por su actitud y que entonces puede ser formalmente lejano, y lo que me ha influido por las realizaciones concretas formalmente de los trabajos. Sin embargo puedo intentar decirte trabajos o personas que me han impulsado para crear. Podría decir sin ninguna duda que 9cdr me ha llenado de energía para trabajar, y no tanto en estilo, en los sonidos, sino en la actitud para trabajar. También, si me remonto muy atrás, debería nombrar el skatepark de La Kantera de Algorta, que de niño, al final de los 80 y principios de los 90, significaba mucho para mí porque allí se juntaban montones de personas llenas de energía y creatividad, que patinaban, pintaban y hacían conciertos con una actitud muy improvisada y “Hazlo tu mismo”. Esto puede parece un disparate hablando de mi música pero es así, debo de reconocerlo. Allí empecé a ver que se podían hacer cosas de forma gratuita y buscando una sana diversión creativa; la de la kantera es una experiencia que siempre esta en mi retina. Luego ciñéndole un poco más a lo musical pues toda la gente que pasa por Audiolab y las referencias del sello web Desetxea sin duda. Últimamente me identifico mucho con el trabajo del Neozelandes Bruce Russell y por supuesto esa tradición entera que arriba mencionaba que arrancando con el futurismo llega hasta el punk y más allá.


- ¿Cómo es tu proceso creativo? Creo que te interesa la improvisación...

En ocasiones creo sin querer y luego me fijo en lo que he creado y pienso sobre ello, lo analizo. Otras veces me dispongo conscientemente a crear, me pongo un tiempo y un espacio, unas herramientas y materiales y planeo de forma general lo que quiero hacer. En este segundo caso soy consciente todo el tiempo de que todo lo que está ocurriendo es experiencia y material interesante que tengo que ordenar, registrar y pensar. Me parece interesante juntar estas dos formas de crear, inconsciente y consciente aunándolas en un único modelo más productivo.


Actualmente estoy en un momento muy inicial que tiene que madurar sin duda. Trato de trabajar con herramientas muy básicas. Con aparatos tecnológicos domésticos (micrófonos, minicadenas, grabadoras de caset...) y amplificadores y objetos rudimentarios. Trato de sacar el mayor jugo posible a estos aparatos, explotar sus posibilidades al máximo, sacando todo el registro posible de texturas, frecuencias, volúmenes, etc... Cuando sienta las posibilidades un tanto agotadas pasaré a otras herramientas que permitan un espectro mayor, como por ejemplo el pc, que casi no lo uso más que para grabar y poco más. Algo similar he hecho con la pintura para la cual he empleado todo tipo de productos no pictóricos mezclándolos con oleos, acrílicos...


Gatza es una plataforma de personas (originalmente estudiantes) que intentamos crear el encuentro entre los participantes. Hacer cosas gratuitamente, por el disfrute de hacerlas. Casi siempre en la línea de la edición y la escritura aunque también ahora algo con la música y el cine. Hemos editado tres revistas o cuadernos en las que publicábamos nuestros textos y hemos organizado un cineclub. Ahora estamos preparando un libro colectivo sobre la universidad y hemos editado justo ahora un nuevo fancine cuaderno de poesía llamado PIDGIN. Es simplemente hacer esas cosas, pero también un grupo en el que poder proponernos proyectos que aisladamente no haríamos siempre en el terreno de edición y cosas similares.



Por supuesto que sí. Una de las cosas que más me ha podido acercar definitivamente al sonido es la existencia de un grupo de personas que está trabajando mucho la música en unas coordenadas similares a las mías o a las que a mí me interesaban. Si en la pintura el cine o cualquier otro ámbito creativo hubiera esta actitud de grupo yo me sumaría seguro. Me parecen muy interesantes el trabajo de audiolab, la lista IGUA, tu proyecto sototik (radio, zine y label) algunos sellos web como desetxea, festivales como el Ertz o el MEM, colectivos de músicos... en definitiva toda propuesta que aborde lo sonoro no “conservatorialmente” (sea cual sea el conservatorio).

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